¿EN QUE SE BASAN LOS POSTULADOS DOCTRINALES DE LA GUERRA ESPIRITUAL? (PARTE IV)

GUERRA ESPIRITUAL

Parte 4

¿EN QUE SE BASAN LOS POSTULADOS DOCTRINALES DE LA GUERRA ESPIRITUAL?

Tradicionalmente los evangélicos basaban sus creencias doctrinales exclusivamente en la Biblia. Se creía que otras fuentes (como las religiones no cristianas, el racionalismo humano, el ocultismo y cualquier otro contacto con demonios) no proporcionaban datos confiables. Es verdad que los defensores de la Guerra Espiritual citan la Biblia, pero es igualmente cierto que se apoyan, en por lo menos, seis fuentes extrabíblicas:

1. Información recibida de los demonios.

Una y otra vez, Murphy cuenta cómo los demonios confirman las ideas que él propone. Afirma: “he aprendido a impedir que los demonios me mientan”. A menudo comienza sus historias con una declaración como: “Lo obligué (al demonio) a revelar toda la jerarquía demoníaca que trabajaba en esta mujer y en su familia entera”. Después de contarnos de varios maneras cómo personas pueden “agarrar” demonios, Murphy termina diciendo: “como los demonios mismos confiesan”. También declara: “en varios casos de posesión demoníaca desde la infancia, los demonios han declarado su presencia en la ascendencia familiar. No hay razón para dudar de lo que están afirmando”. Murphy reconoce que los demonios a veces mienten, pero tiene la confianza de que él “los puede obligar a decir la verdad”.

Kraft dice que en muchas iglesias, hasta la tercera parte de los miembros están endemoniados. Da listas largas de “nombres funcionales” de demonios: muerte, oscuridad, autorechazo, nerviosismo, violación, religiosidad, lesbianismo, coerción, bulimia, cafeína y zahorismo. Parece demorar sus exorcismos a fin de aprovechar primero la información que los demonios le pueden brindar, y afirma:

“Es valioso ordenarle al demonio que nos informe acerca del siguiente problema a resolver en la curación de una persona… Cuando tenemos toda su información, los mandamos a los pies de Jesús para que él disponga de ellos”.

Kraft ha escrito un capítulo algo raro intitulado “Cómo conseguir información de parte de los demonios”. Entre otras cosas, él sugiere que, si el demonio vacila en dar la información necesaria por temor a represalias de demonios más poderosos, uno puede “poner un cerco de protección alrededor del demonio para salvarlo de cualquier venganza”. “Bajo tal protección, el demonio testificará libremente”. Peter Wagner también reconoce la posibilidad de conseguir información de parte de los demonios para la cartografía espiritual, aunque admite que: “los demonios son mentirosos y que uno no sabe hasta qué punto se puede confiar en ellos”. Con todo Wagner mantiene que ciertos exorcistas “saben exactamente cuando los demonios mienten”.

Respuesta:

La realidad es que la Biblia nos dice claramente que Satanás es un mentiroso consumado (Juan.8:44), que no hay que prestar atención a los espíritus (Isaías.8:19) y que debemos alejarnos de cualquier doctrina que se base en información demoníaca (1° Timoteo.4:1). El hecho de que Cristo una vez le pidiera a un demonio que revelara su nombre (Marcos.5:9 y Lucas.8:30), no puede usarse como justificación para las prácticas mencionadas arriba, porque Cristo no buscaba información que no pudiera haber conseguido de otra manera. En otras ocasiones Cristo mandó a los demonios que se callaran (Marcos.1:34).

2. Información dada por practicantes de otras religiones.

Wagner sugiere que entre “los animistas, los nombres de espíritus territoriales son bien conocidos”. En su afán de promover la cartografía espiritual, nos cuenta de un nigeriano llamado Friday Thomas Ajah, que antes de su conversión era:

“Un líder de alto rango en el ocultismo. Ajah informa que Satanás le había asignado el control de doce espíritus, cada uno de los cuales manejaba a unos 600 demonios, y que de esta manera él estaba en contacto con todos los espíritus que controlaban las ciudades y pueblos nigerianos.”

Wagner también sugiere que los dioses paganos del Antiguo Testamento, como Bel, son espíritus territoriales, así como Enlil, el dios de los sumerios, que conocemos gracias a la arqueología. Charles H. Kraft escribe en uno de sus libros “se nos acusa de creer que los animistas entienden cómo funciona el mundo espiritual. Tengo que reconocer que esta acusación es cierta. Nosotros en occidente tenemos que aprender mucho de ellos”.

Kraft también expresa “tampoco aceptamos que los principios que creemos descubrir nos vienen por revelación satánica. Vienen de Dios, a través de seres humanos o de demonios a quienes obligamos, en el nombre de Dios, a decir la verdad.” Este mismo autor dice más adelante “Así como los científicos occidentales han podido descubrir muchos principios del mundo natural, los animistas en otras partes del mundo han descubierto principios del mundo espiritual. No debemos desviarnos de las declaraciones bíblicas; pero sí creo que en este campo podemos ir mas allá de lo que la Biblia explícitamente afirma.” Los exponentes de la Guerra Espiritual hablan acerca de formar una ciencia del oculto mundo satánico a través del aporte de las diferentes culturas y religiones orientales sumado a las confesiones de los mismos demonios y las experiencias personales iluminantes de ciertos misionólogos. Personalmente creo que, pretender que todo lo anterior pueda resultar en una ciencia espiritual, es negar o repudiar el distintivo de la reforma protestante “solo la Biblia y nada mas que la Biblia”. Pensar que muchos reformadores prefirieron morir martirizados antes que aceptar doctrinas o postulados extra-bíblicos.

Hablando del mundo espiritual, y en concreto, del mundo de los demonios, ¿cómo se puede pretender hacer de ello una ciencia? ¿Cómo es que pretenden encontrar “leyes” de un mundo que, según la Biblia, se mueve a base de mentira, pues Satanás es padre de ella? (S. Juan.8:44). Y todavía cuando teólogos pretenden arrancarles a los demonios ciertas “verdades”, dicen que esto lo hacen protegiéndolos del castigo que les darán otros demonios.

El mundo de las ideas es muy amplio y siempre dinámico. Todo pensador merece respeto. Pero al entrar en terrenos como los mencionados, una poderosa alarma suena y una luz roja se prende, para advertirnos que estamos pisando terrenos demasiados peligrosos como para decir que son parte de la fe y práctica cristianas, no importa si quienes lo dicen son simples creyentes de una iglesia o reconocidos doctores de teología.

Es bueno recordar que todos los seres humanos nos podemos equivocar en el afán de buscar lo mejor. Los teólogos muchas veces muchas veces se han equivocado. Ejemplos en la historia de iglesia sobran: Martín Lutero dudaba de la autoría apostólica de Apocalipsis, Hebreos y Santiago. Calvino comentó todos los libros de la Biblia con excepción del Apocalipsis puesto que no lo consideraba inspirado. Todos los reformadores creían que la gran comisión ya se había cumplido en el primer siglo. Algunos de los reformadores aceptaban el bautismo de infantes y la unión de la iglesia con el estado. Por ello los cristianos estamos llamados a seguir el buen de los bereanos, quienes a pesar de que les hablaba el mismísimo apóstol Pablo, escudriñaban “cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos.17:10-11).

3. El uso de relatos.

Peter Wagner cree, en cuanto a temas que no se tratan directamente en la Biblia (como, por ejemplo, la posibilidad, según él, de que un creyente esté endemoniado) que es legítimo aprender de experiencias observables. Así como aceptamos testimonios acerca de la salvación, Wagner sugiere que recibamos testimonios sobre otros temas:

“Supongamos que una persona de confianza me dice que sus dientes tenían caries y que, después de orar, Dios los llenó. ¿Sería razonable en tal caso exigir pruebas médicasí A menos que haya razones para desconfiar, mi posición actual es aceptar sin reservas los testimonios de personas sinceras. No quiero ser crédulo, pero el apóstol Pablo nos exhorta a creer “todo” (1° Corintios.13:7) y, en tales casos, es mejor ser un creyente que un escéptico.”

Respuesta:

Es cierto que debemos tratar a la gente con respeto y amor, pero la posición de Wagner conlleva tres problemas:

  1. Estas historias sirven como base de enseñanzas a otros y, en tal caso, la Biblia exige que sean sometidas a un examen crítico (1° Tesalonicenses.5:21 y 1° Timoteo.4:7).
  2. La experiencia puede ser genuina, pero esto no garantiza que la interpretación sea correcta.
  3. Algunos de los relatos presentados por estos misionólogos no están bien documentados, ni bien interpretados. Por ejemplo Wagner da la impresión de que la repartición de tratados en los lados uruguayos y brasileños de la frontera a que se hace mención en anteriores páginas, ocurrió recientemente. En realidad, el evento tuvo lugar en 1947 y el misionero involucrado, el reverendo Edward Millar, no pudo recordar ni el nombre del pueblo ni el numero de las personas afectadas. Además, la interpretación es dudosa. El mismo Wagner afirma que el 70% de los brasileños están metidos en el espiritismo, algo que no parece concordar con la idea de que los espíritus territoriales estaban atados del lado brasileño.

 

4. La evidencia de los resultados.

Los misionólogos citados creen que su forma de conducir la guerra espiritual aumenta en forma significativa los resultados evangelísticos obtenidos. Pero, en esta materia, las apariencias no son confiables. Aparentemente, la predicación de Cristo en Galilea tuvo un éxito tremendo, hasta el extremo de que la gente quería hacerlo su rey (Juan.6:14-15). Pero cuando el Señor les explicó el costo del discipulado, relativamente pocos quedaron (Juan.6:66). Los verdaderos frutos evangelísticos deben medirse por los que quedan, no por los que, al principio, responden con entusiasmo.

Peter Wagner no se empacha de contar los “buenos” resultados logrados por la guerra espiritual. Unos de sus relatos preferidos es el caso dramático de exorcismo practicado por Lester Sumrall, un evangelista de las Asambleas de Dios, a Clarita Villanueva, una muchacha de 17 años, que fue mordida por demonios. El narra lo siguiente:

“Ya habían pasado cinco meses de predicación y solo se habían convertido cinco personas… pero a partir de la liberación de Clarita Villanueva (un gran milagro) 150.000 personas se salvaron y desde aquel día las Filipinas experimentaron un gran avivamiento. No puedo determinar si en ese tiempo se rompió el poder de uno o más espíritus territoriales. Pero la iglesia en las Filipinas ha crecido mucho en los últimos tiempos.”

Wagner se ha referido a esta historia varias veces para ilustrar su enseñanza acerca de los espíritus territoriales. La fuente que usó es un artículo que Sumrall escribió en 1986, pero el evento mencionado ocurrió en Mayo de 1953. En 1954, Sumrall dio a sus donantes un informe muy diferente del caso. Según este primer informe, 40 personas asistieron a su primer culto, 50 al segundo, 70 al tercero y 90 al cuarto, cuando cuatro pecadores pasaron adelante para recibir a Cristo. En 1955 Sumrall escribió otro artículo que atribuía este éxito evangelístico a la amplia publicidad que recibieron en la prensa filipina la posesión demoníaca y la liberación subsiguiente de Clarita Villanueva:

“Nuestro trabajo se hizo conocer en toda las Filipinas de un momento a otro. Mi foto apareció en las primeras páginas de los periódicos y las revistas, de modo que la gente me reconocía en las calles. Nuestra obra recibió un reconocimiento que de otra manera hubiera costado años ganar”.

En ninguno de sus informes Sumrall menciona a los espíritus territoriales. Esto es, entonces, una conjetura que añadió Wagner.

5. Un “contador geiger” interno.

Los contadores geiger se utilizan para detectar campos invisibles de radiación. En una forma algo similar, Otis sugiere que los cristianos tienen “sentidos espirituales” con los cuales detectar la presencia de espíritus territoriales. Otis llega a la siguiente conclusión: “mientras que ciertos individuos atribuyen esos sentimientos negativos a factores subjetivos, más y más cristianos están relacionando tales experiencias con la presencia e influencia de espíritus territoriales” Otis también cree que tales sentimientos pueden ayudar en la cartografía espiritual.

Dawson declara que en Belo Horizonte, Brasil, “se puede sentir la victoria en los lugares celestiales”, mientras que en Manaus “uno queda oprimido por un espíritu dominante y contencioso, que tiene otros espíritus bajo su cargo”. Cindy Jacobs cuenta como pudo discernir “cuatro espíritus territoriales reinantes” sobre Mar del Plata, en Argentina. En forma similar, Sterk informa que “en un pueblo animista donde vivía en el sur de México, la dominación ominosa de la región era tan opresiva que una la podía sentir realmente”.

Una vez, un misionero pasó la noche en un pueblo de los aguarunas, una de las tribus amazónicas del Perú. Él preguntó si había cristianos en el pueblo y recibió la respuesta de que no sólo no había, sino que se había exigido que todo cristiano saliera de sus terrenos. El misionero pasó una mala noche y después relató que podía “sentir” la presencia del maligno allí. Al escuchar esta historia, otro misionero señaló que ese pueblo tenía una iglesia activa, y le preguntó al primer misionero: “¿qué palabra usó usted para cristiano?” Al recibir la respuesta, el segundo misionero continuó: “La palabra que usted ocupó se reserva entre los aguarunas para los conquistadores españoles. Si usted hubiera preguntado por una iglesia, o creyentes, o una Biblia, hubiera recibido una respuesta muy diferente.

Esta historia verídica ilustra cuán fácilmente podemos confundirnos cuando se trata de sentimientos. Por eso, no podemos estar de acuerdo con estos misionólogos de la Guerra Espiritual, en cuanto a la confiabilidad de los sentimientos para medir la presencia de demonios.

Respuesta:

¿Se encuentra en la Biblia algún apoyo para la idea de que podemos “sentir” la presencia demoníaca? Por supuesto que no. La Biblia dice que los creyentes pueden y deben probar los espíritus por lo que dicen acerca de Jesucristo (1° Corintios 12:1-3 y 1° Juan 4: 1-3), y ver si concuerda con el testimonio apostólico (1° Juan 4: 5-6).

 

Libros Ebooks Cristianos

Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

Un comentario

  1. ley proteccion datos

    altamente recomendado, si señor!

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

0 Compartir
Comparte
WhatsApp
Tweet
+1
Pin
Comparte