[Devocional_Diario] Fiel Alida

Devocional Cristiano – Mi hermana Alida

“Cualquiera que hace la voluntad de Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre” Juan 7:17

El entendimiento de la voluntad de Dios es el galardón de la fe, el que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios está decidiendo creer en él.

Me gusta el espíritu de Alida, ella no tiene profesión universitaria pero estudió cosmetología y esta preparación le basta para sin tener salón de belleza recorrer casas y hospitales trabajando para ayudar a su familia. Alida no tiene 30, ni, 40, y creo que debe tener algo más de 50 años, pero sale todos los días después de haber hecho su devocional y orado, como ella dice:

“Yo oro con las ventanas abiertas mirando al cielo y sé que Dios me escucha”.

Ella no sale sin haber cocinado, pues su hijita se va al trabajo llevando su lonchera y claro como Alida tiene que recorrer tantos sitios desde clínicas hasta hospitales, casas y fábricas vendiendo sus zapatos, también lleva su lonchera consigo. Alida también es una discípula fiel, no falta un miércoles a su curso de Proverbios, me hace reír de gozo cuando me dice:

“Yo antes era una resentida pero ahora YA NO, estoy cambiando”.

Lo dice abrazándome y con esa voz chistosa que tiene que hace alegrar al más deprimido. Amo a Alida porque veo su esfuerzo, la vida no es fácil para ella, hace mucho que su esposo no trabaja, después de una enfermedad quedó débil y no puede trabajar, su hijita también sólo consigue cachuelitos, entonces Alida se esfuerza como mujer valiente y aprende todo y hace de todo, desde peinar en domicilio hasta vender zapatos, chocotejas, tarjetas, chalinas y todo cuanto le llegue a las manos. Cuando le conté a las damas que haríamos un curso de pastelería, ella fue la primera inscrita, me dijo:

“Yo todo lo veo negocio martita, aprenderé y les daré novedades a mis clientes”

También cuando hace dos años dimos el curso de tarjetas con repujado, ella aprendió y les salieron tan bonitas que vendió más de 60 tarjetas hechas con sus manos. Mi Alidita es una mujer virtuosa. Ella es un modelo de alegría y valentía, su alegría no depende de las circunstancias, su gozo proviene de la certidumbre que Dios es su proveedor y esa fe la hace vivir plena de victoria. A veces le pregunto si se siente bien, es que siempre me topo con ella cuando sale de su casa con maletota en mano o me cruzo en el parque cuando ella regresa noche ya después de haber recorrido distritos en micro con su eterna maleta, y ella me responde siempre igual: “Estoy haciendo la voluntad de mi Padre, estoy bien” He escuchado a otras personas decir “que se haga la voluntad de Dios” pero suena a un suspiro apagado, sin vida, casi el último suspiro de resignación, pero no es así en la boca de Alida, cuando ella dice que se haga su voluntad suena a un canto de alabanza porque ella está feliz con lo que Dios le ha dado.

“Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es la voluntad para ustedes en Cristo Jesús. No apaguen el Espíritu, sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno, eviten toda clase de mal” I Ts. 5:16-22

Me avergüenzo cuando pienso que antes sucumbía en un llanto desolador cuando no podía comprarle su gustitos de mis hijas, me arrepiento por haberme quejado por el trabajo de la casa, siento que ya no me duele nada cuando la veo a Alida caminando por todo el parque con su maleta llena de zapatos y sus 50 años a cuestas, pero contenta y ligera. Y me tengo que humillar cuando la veo que sube a su micro atestado de gente y se despide por la ventana diciéndome sonriente:

“¡Me voy a San Miguel Martita! Nos vemos en la noche, no me pierdo mi miércoles de oración”

El único rostro feliz que me mira por esa ventana del micro es el de Alida, todos los demás rostros tienen muecas de desgano, rabia, asco, tensión, soledad y conformismo, pueden ser personas trabajadoras con sueldos estables o estudiantes con futuro, amas de casa y empleados, pueden ser bellos en apariencia, pero las muecas demuestran que no tienen lo que Alida si, ellos son entes que cargan sobre si resignación, Alida tiene paz, ella tiene esperanza y eso corona su fe. Gracias a Dios por Alida, gracias a Dios por su testimonio, lo comparto contigo porque Dios se complace cuando en medio de toda la tribulación puedes alzar tus ojos y creer que él no prueba eternamente, él te ayudará, pero debes tener fe.

“No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios, sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres” Efesios 6:6-7.

Con amor a mi Alidita Martha V. de Bardales

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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