Ya no te llamarás Abram

YA NO TE LLAMARÁS ABRAM

“Ya no te llamarás Abram, sino que de ahora en adelante, tu nombre será Abraham, porque te he confirmado como padre de una multitud de naciones.
Te haré fecundo que de ti saldrán reyes y naciones.  Estableceré mi  pacto contigo y tu descendencia como pacto perpetuo, por todas las generaciones.  Génesis 17:5-6

Cuando los padres de Abram escogieron el nombre de su hijo pensaron seguramente que sonaba bonito, pero además querían pronosticar un futuro especial para su primogénito, Abram significaba= Padre exaltado, es decir padre encumbrado y enaltecido, Pero aunque el deseo de sus padres fue grande, aunque sonaba bonito, este nombre no fue una realidad en su vida porque nunca fue padre por lo menos hasta sus 99 años que se le apareció el Señor, Abram no había sido padre de nadie, y mucho menos un padre distinguido y celebrado.
¿Cómo se habría sentido abram ante sus conocidos que le llamaban “padre famoso, padre maravilloso” y no era verdad?  Hasta el día en que Dios decidió cambiar su Nombre, cambiar su vida, cambiar su futuro, cambiar su corazón.Seguramente que sus padres quisieron algo bueno para él, cuando le  pusieron ese nombre pusieron también sus sueños para ese hijo, pero a pesar de todo, Abram por cumplir  100 años no tenía descendencia, no era padre de nadie, no era el padre glorificado que sus padres pensaron que sería… entonces “Dios vio a Abram con amor, lo llamó  vino a buscarlo y le dijo:

“Yo soy el Todopoderoso, vive en mi presencia y sé intachable. Ya no te llamarás Abram sino que serás Abraham”.
¡Pero si Abraham significa Padre de Multitudes!  Primero sus padres y sus sueños y ahora Dios ofreciéndole algo mayor, Dios había  decidido cambiarle el nombre, pero también ¡cambiarle la vida!. Esta historia se las conté a los niños de la Escuela Dominical mientras me miraban sorprendidos imaginando a un abuelito de casi cien años a punto de ser padre por primera vez, aprovechando su gran sorpresa les añadí:
-¿Sabían ustedes que Dios también les cambió el nombre a sus padresí- Ahora si dejaron el mutismo y gritaron : -¡Nooooooooooooooooo!-
-¿No me creen?- Les volví a preguntar, “Sofía de 5 años me respondió  con los ojos bien abiertos:

-¡mi Papá todavía se llama Benjamín!-

Y Josesito también exclamó: -“Y mi Padre se llama José como yo!- Si siguen con el mismo nombre, pero a ustedes no les ha pasado que en vez de llamarlos Sofía o Josesito, les decían “Josesito el malcriado”, o “Sofía la llorona”, Así también sus padres tenían otros nombres como Miguel el renegón, Martha la engreída, Débora la peleona, Valeria la chinche, Juan el burro, etc.

Hasta que Dios les cambió el nombre por Miguel el pastor, Martha la maestra, Débora la pacífica, Valeria la sierva, Juan el sabio…Un día especial en la vida de sus padres Dios dijo que ya no iba a permitir que nos llamaran así, entonces cambió el corazón de ellos y ahora son padres que aman a Dios y por eso los traen a la Iglesia porque Dios les cambió la vida.
Entonces Dios cuando les cambió el nombre, les cambió la vida y por eso ahora ustedes están aquí, por eso vienen a la Escuela Dominical porque Dios les cambió la vida a sus padres y ahora ellos aspiran que ustedes también sean hijos e hijas de Dios.
En realidad, Dios quiere cambiar también tu nombre, él ya no quiere que tú seas conocido como “el ocioso”, “el torpe”, “el burro” o “el chueco”, Dios quiere que tú seas alguien especial y serás usado por Dios para contarle a todos que Dios cambió también tu nombre y tu corazón, como cambió la vida de Abraham.
Los invité a orar conmigo y todos repitieron la oración dulce y sencilla invitándole a Jesús a limpiar su pequeño corazón.

Les comparto esto porque ver la sencillez con que los niños  escucharon el mensaje y creyeron me dio aliento y visión para seguir  creyendo que Dios quiere seguir transformando vidas, a veces los  adultos somos un poco tercos para dejarnos limpiar, pero los niños  en su ingenuidad no son tan tercos para reconocer lo que si esta  mal.  Enseñarles a los niños que Dios quiere cambiar sus vidas ha  refrescado mi llamado, les conté que yo le entregué mi vida al Señor cuando tenía la edad de ellos y desde allí vivo para predicar y enseñar su Palabra, y entonces vi en fe que todos ellos serían los  futuros siervos del Rey, siervos transformados, con corazones
limpios con una mente lavada y un espíritu presto a obedecer al  Señor.

Dios también vino a tu encuentro, te buscó por amor, cambió tu nombre, cambió tu vida, no vuelvas a caer en el nombre que el diablo maldijo, no te vuelvas a llamar a ti mismo “el desposeído”, “el depresivo”, “la enferma” “abandonada” y “no amada”, eres el HIJO, LA HIJA del REY, Dios te ha cambiado el nombre, te ha cambiado el corazón, recuerda que él ha cambiado tu vida, no vuelvas atrás, la maldición ha sido rota, ya no eres estéril, eres bendecido, ¡eres bendecida!   Dios tiene grandes cosas para ti.  Cree en el Señor de  todo corazón y tu nombre será “ungida” “siervo bueno” hijos que dan fruto bueno para  Dios.
Dios los bendiga queridos hermanos en el Señor Todopoderoso.

Martha Bardales, su sierva.

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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