La Palabra de hoy – 1 Reyes 19:1-53

1 Reyes 19:

1  Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de
cómo había matado a espada a todos los profetas.         2  Entonces
envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses,
y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona
como la de uno de ellos.         3  Viendo, pues, el peligro, se
levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en
Judá, y dejó allí a su criado.       4  Y él se fue por el desierto un
día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando
morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo
mejor que mis padres.         5  Y echándose debajo del enebro, se
quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate,
come.         6  Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta
cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y
volvió a dormirse.         7  Y volviendo el ángel de Jehová la segunda
vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te
resta.         8  Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con
aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el
monte de Dios.       9  Y allí se metió en una cueva, donde pasó la
noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí,
Elíasí         10  El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová
Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto,
han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo
yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.          11  El le
dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí
Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes,
y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el
viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el
terremoto.         12  Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no
estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y
delicado.         13  Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su
manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él
una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elíasí         14  El respondió: He
sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos
de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado
a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para
quitarme la vida.          15  Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu
camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por
rey de Siria.          16  A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre
Israel;  y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea
profeta en tu lugar.         17  Y el que escapare de la espada de
Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo
lo matará.         18  Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas
rodillas no se doblaron ante Baal,  y cuyas bocas no lo besaron.
Llamamiento de Eliseo

19  Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con
doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por
delante de él, echó sobre él su manto.         20  Entonces dejando él
los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me
dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo:
Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?         21  Y se volvió, y tomó un par
de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la
dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y
le servía.

1 Reyes 22:

1  Tres años pasaron sin guerra entre los sirios e Israel.         2  Y
aconteció al tercer año, que Josafat rey de Judá descendió al rey de
Israel.         3  Y el rey de Israel dijo a sus siervos: ¿No sabéis
que Ramot de Galaad es nuestra, y nosotros no hemos hecho nada para
tomarla de mano del rey de Siria?         4  Y dijo a Josafat: ¿Quieres
venir conmigo a pelear contra Ramot de Galaad? Y Josafat respondió al
rey de Israel: Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis
caballos como tus caballos.       5  Dijo luego Josafat al rey de
Israel: Yo te ruego que consultes hoy la palabra de Jehová.         6
Entonces el rey de Israel reunió a los profetas, como cuatrocientos
hombres, a los cuales dijo: ¿Iré a la guerra contra Ramot de Galaad, o
la dejaré? Y ellos dijeron: Sube, porque Jehová la entregará en mano
del rey.         7  Y dijo Josafat: ¿Hay aún aquí algún profeta de
Jehová, por el cual consultemosí         8  El rey de Israel respondió
a Josafat: Aún hay un varón por el cual podríamos consultar a Jehová,
Micaías hijo de Imla; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza
bien, sino solamente mal. Y Josafat dijo: No hable el rey así.
9  Entonces el rey de Israel llamó a un oficial, y le dijo: Trae pronto
a Micaías hijo de Imla.         10  Y el rey de Israel y Josafat rey de
Judá estaban sentados cada uno en su silla, vestidos de sus ropas
reales, en la plaza junto a la entrada de la puerta de Samaria; y todos
los profetas profetizaban delante de ellos.         11  Y Sedequías
hijo de Quenaana se había hecho unos cuernos de hierro, y dijo: Así ha
dicho Jehová: Con éstos acornearás a los sirios hasta
acabarlos.         12  Y todos los profetas profetizaban de la misma
manera, diciendo: Sube a Ramot de Galaad, y serás prosperado; porque
Jehová la entregará en mano del rey.       13  Y el mensajero que había
ido a llamar a Micaías, le habló diciendo: He aquí que las palabras de
los profetas a una voz anuncian al rey cosas buenas; sea ahora tu
palabra conforme a la palabra de alguno de ellos, y anuncia también
buen éxito.         14  Y Micaías respondió: Vive Jehová, que lo que
Jehová me hablare, eso diré.         15  Vino, pues, al rey, y el rey
le dijo: Micaías, ¿iremos a pelear contra Ramot de Galaad, o la
dejaremosí El le respondió: Sube, y serás prosperado, y Jehová la
entregará en mano del rey.         16  Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas
veces he de exigirte que no me digas sino la verdad en el nombre de
Jehová?         17  Entonces él dijo: Yo vi a todo Israel esparcido por
los montes, como ovejas que no tienen pastor;  y Jehová dijo: Estos no
tienen señor; vuélvase cada uno a su casa en paz.         18  Y el rey
de Israel dijo a Josafat: ¿No te lo había yo dicho? Ninguna cosa buena
profetizará él acerca de mí, sino solamente el mal.         19
Entonces él dijo: Oye, pues, palabra de Jehová: Yo vi a Jehová sentado
en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él, a su
derecha y a su izquierda.         20  Y Jehová dijo: ¿Quién inducirá a
Acab, para que suba y caiga en Ramot de Galaad? Y uno decía de una
manera, y otro decía de otra.         21  Y salió un espíritu y se puso
delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué
manera?         22  El dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en
boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le inducirás, y aun lo
conseguirás; ve, pues, y hazlo así.         23  Y ahora, he aquí Jehová
ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y
Jehová ha decretado el mal acerca de ti.       24  Entonces se acercó
Sedequías hijo de Quenaana y golpeó a Micaías en la mejilla, diciendo:
¿Por dónde se fue de mí el Espíritu de Jehová para hablarte a
ti?         25  Y Micaías respondió: He aquí tú lo verás en aquel día,
cuando te irás metiendo de aposento en aposento para
esconderte.         26  Entonces el rey de Israel dijo: Toma a Micaías,
y llévalo a Amón gobernador de la ciudad, y a Joás hijo del
rey;         27  y dirás: Así ha dicho el rey: Echad a éste en la
cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta
que yo vuelva en paz.         28  Y dijo Micaías: Si llegas a volver en
paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oíd, pueblos
todos.       29  Subió, pues, el rey de Israel con Josafat rey de Judá
a Ramot de Galaad.         30  Y el rey de Israel dijo a Josafat: Yo me
disfrazaré, y entraré en la batalla; y tú ponte tus vestidos. Y el rey
de Israel se disfrazó, y entró en la batalla.         31  Mas el rey de
Siria había mandado a sus treinta y dos capitanes de los carros,
diciendo: No peleéis ni con grande ni con chico, sino sólo contra el
rey de Israel.         32  Cuando los capitanes de los carros vieron a
Josafat, dijeron: Ciertamente éste es el rey de Israel; y vinieron
contra él para pelear con él; mas el rey Josafat gritó.         33
Viendo entonces los capitanes de los carros que no era el rey de
Israel, se apartaron de él.         34  Y un hombre disparó su arco a
la ventura e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la
armadura, por lo que dijo él a su cochero: Da la vuelta, y sácame del
campo, pues estoy herido.         35  Pero la batalla había arreciado
aquel día, y el rey estuvo en su carro delante de los sirios, y a la
tarde murió; y la sangre de la herida corría por el fondo del
carro.         36  Y a la puesta del sol salió un pregón por el
campamento, diciendo: !!Cada uno a su ciudad, y cada cual a su
tierra!       37  Murió, pues, el rey, y fue traído a Samaria; y
sepultaron al rey en Samaria.         38  Y lavaron el carro en el
estanque de Samaria; y los perros lamieron su sangre (y también las
rameras se lavaban allí), conforme a la palabra que Jehová había
hablado.         39  El resto de los hechos de Acab, y todo lo que
hizo, y la casa de marfil que construyó, y todas las ciudades que
edificó, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de
Israel?         40  Y durmió Acab con sus padres, y reinó en su lugar
Ocozías su hijo.
Reinado de Josafat
(2 Cr. 20.31-37)

41  Josafat hijo de Asa comenzó a reinar sobre Judá en el cuarto año de
Acab rey de Israel.         42  Era Josafat de treinta y cinco años
cuando comenzó a reinar, y reinó veinticinco años en Jerusalén. El
nombre de su madre fue Azuba hija de Silhi.         43  Y anduvo en
todo el camino de Asa su padre, sin desviarse de él, haciendo lo recto
ante los ojos de Jehová. Con todo eso, los lugares altos no fueron
quitados; porque el pueblo sacrificaba aún, y quemaba incienso en
ellos.         44  Y Josafat hizo paz con el rey de Israel.       45
Los demás hechos de Josafat, y sus hazañas, y las guerras que hizo, ¿no
están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de
Judá?         46  Barrió también de la tierra el resto de los sodomitas
que había quedado en el tiempo de su padre Asa.       47  No había
entonces rey en Edom; había gobernador en lugar de rey.         48
Josafat había hecho naves de Tarsis, las cuales habían de ir a Ofir por
oro; mas no fueron, porque se rompieron en Ezión-geber.         49
Entonces Ocozías hijo de Acab dijo a Josafat: Vayan mis siervos con los
tuyos en las naves. Mas Josafat no quiso.         50  Y durmió Josafat
con sus padres, y fue sepultado con ellos en la ciudad de David su
padre; y en su lugar reinó Joram su hijo.
Reinado de Ocozías de Israel

51  Ocozías hijo de Acab comenzó a reinar sobre Israel en Samaria, el
año diecisiete de Josafat rey de Judá; y reinó dos años sobre
Israel.         52  E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y anduvo en
el camino de su padre, y en el camino de su madre, y en el camino de
Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel;         53  porque
sirvió a Baal, y lo adoró, y provocó a ira a Jehová Dios de Israel,
conforme a todas las cosas que había hecho su padre.

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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