Articulos – El acompañamiento en la elección vocacional

El acompañamiento en la elección vocacional




¿Cómo podemos ayudar desde nuestro rol de liderazgo a aquel adolescente que se encuentra en una etapa de decisión vocacional? En primer lugar es bueno recalcar que estar atravesando esta etapa de elección, tiene que ver con mucho más que con elegir una carrera, o simplemente decidir “qué hacer”. Se trata de una cuestión mucho mas amplia, que implica cómo armar un Proyecto de Vida, en resumidas palabras definir “quién ser”…quién llegar a ser en el Plan de Dios. Es en este contexto en el que el líder puede intervenir como acompañante tornándose necesario su aporte.

Aquí van algunas ideas que el líder puede tener en cuenta a la hora de hacer este acompañamiento:
* Dejar de lado miedos e incertidumbres propios, decepciones y posturas pesimistas acerca de la realidad y el futuro.
* No presionar ni apurar al adolescente a tomar una decisión.
* No comparar todo el tiempo la situación del chico con la propia experiencia.
* Transmitirles a los chicos confianza en su capacidad para tomar decisiones y armar un proyecto de vida futuro.
* Acompañarlos en una búsqueda “interior”, que comprende:

* Ayudarlos a identificar sus aptitudes: aquellas capacidades especiales para hacer algo con facilidad y éxito. ¿En qué se destaca? ¿Qué materias le resultaron más fáciles en el secundario/polimodal? ¿Qué cosas realiza fácilmente y podría estar haciendo por horasí Es importante que el chico posea ciertas aptitudes mínimas en el área en la que se vaya a insertar, aunque también hay aptitudes que se desarrollan en el ejercicio de la actividad misma.

* Ayudarlos a descubrir sus intereses: sus gustos o preferencias por determinadas actividades. ¿Cuál es su pasatiempo favorito? ¿A qué cosas le presta una atención especial? A veces nos encontramos con chicos que aparentemente no se apasionan o interesan en nada. En estos casos, es bueno ofrecerles nosotros mismos algunas actividades posibles en las que el chico pueda depositar y desarrollar su interés.

* Ayudarlos en el reconocimiento y determinación de los propios valores:
Esto es importante porque define el tipo de vida que querrá llevar. Nos referimos aquí a la valoración que tiene el chico sobre cuestiones como el confort, el status económico, el manejo del tiempo, la dedicación de tiempo al trabajo y al hogar o familia, etc., y cómo compatibilizarlas en y con el proyecto de vida. ¿Qué cuestiones son muy importantes, poco importantes o nada importantes para él/ella? ¿Qué es lo que mas quiere lograr en la vida, lo mas importante para él/ella? ¿Qué logros o metas son más deseados que otrosí

* Ayudarlos a apreciar sus rasgos de personalidad o forma de ser:
es decir, cómo son generalmente. Hay carreras u ocupaciones, que requieren determinadas personalidades por parte de sus actores. Por ejemplo, no podríamos decir que una personalidad tímida e introvertida, fuera compatible con un profesional de las Relaciones Públicas.

* Acompañarlos en una búsqueda “exterior”, que comprende:

– Conocer y explorar la realidad: Hoy en día las opciones son muchas. Ya sea que se quiera elegir una profesión o una ocupación, sería ideal que el adolescente pueda contar con quien lo acompañe tanto en la recorrida de los distintos centros educativos solicitando información, como mirando los avisos clasificados, etc., pero no sólo recaudando la información, sino pudiendo organizarla y analizarla lo mejor posible para tomar la mejor decisión.

– Facilitarle el contacto con profesionales: o personas que se encuentran desempeñando su tarea en el área que al chico pudiera interesarle. Muchas veces los chicos idealizan la tarea de determinada ocupación o profesión, y no tienen mucha idea de qué se trata. Es indispensable por lo tanto que ellos puedan conocer y conversar con quienes ya están ejerciendo su profesión, y que haya un espacio para plantear dudas, preguntas, y por qué no pedir consejos. Esto puede incluirse en el programa de reuniones de los adolescentes como actividad especial.

* Además de todo lo anterior, es importante que el líder conozca la familia del adolescente y su parecer y sentir en cuanto a la situación del chico en esta etapa en especial. Muchas veces las necesidades económicas de la familia pueden condicionar la decisión que vaya a tomar el chico, por ejemplo, marcando la necesidad de empezar a trabajar al salir del secundario para colaborar con el sostén del hogar, teniendo que postergar la posibilidad de estudiar. A veces, el adolescente es víctima de presiones por parte de sus padres, que – queriendo o sin querer- depositan en él expectativas como: seguir la tradición familiar (“el abuelo fue abogado, papá es abogado, yo seré abogado”), lograr el ascenso social mediante la actividad que elija (“Tienes que estudiar medicina, lo médicos son gente importante y ganan mucha plata”), que el chico lleve a cabo proyectos que sus padres no pudieron realizar (“Mi papá tuvo que trabajar desde los 13 años, nunca pudo estudiar. Ahora el quiere que yo estudie algo sí o sí”). Frente a estas situaciones, no es que el líder deba ponerse a juzgar o confrontar con la familia, ni mucho menos enfrentar al chico con su propia familia, sino mas bien, poder colaborar en que el adolescente en cuestión pueda hacer su proceso de elección lo mas libremente posible.
* Tener en cuenta que hay chicos que necesitan mas tiempo para tomar una decisión.
* Derivarlo a un profesional competente que lo acompañe en su proceso de orientación si es necesario.
* Darle la posibilidad de “equivocarse”, afirmando que sus elecciones pueden no ser definitivas y que siempre es posible redirigir el camino.
* ¿Qué hacer con los chicos que vienen de experiencias de fracaso escolar? Hay chicos que no han tenido éxito en su desempeño escolar, y creen que “el estudio no es lo mío”, “yo no sirvo para seguir una carrera”. En ese sentido, sería bueno alentarlos a analizar su historia de aprendizajes, buscando las causas y motivos de sus fracasos, y advertirles que existen recursos para ayudarlos.

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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