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Reflexiones Diarias – A donde Vuelves?


Reflexiones Diarias – A donde Vuelvesí

“Ellos mismos son esclavos de la corrupción, ya que cada uno es esclavo de aquello que lo ha dominado. Si habiendo escapado de la contaminación del mundo por haber conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a enredarse en ella y son vencidos, terminan en peores condiciones que al principio. Más les hubiera valido no conocer el camino de la justicia, que abandonarlo después de haber conocido el santo mandamiento que se les dio. En su caso ha sucedido lo que acertadamente afirman estos proverbios: «El perro vuelve a su vómito», y «la puerca lavada, a revolcarse en el lodo». 2 Pedro 2:19-22

El conocimiento que tenemos del Camino de la justicia aumenta nuestra responsabilidad, así como también puede endurecer el corazón si nos olvidamos del temor a Dios.

Estos dos animales fueron usados por el apóstol Pedro para simbolizar al creyente carnal, en ambos casos la naturaleza del animal no ha cambiado, y la incongruencia de la naturaleza ilustra también las del mundo moral, uno que vuelve a enredarse en prácticas inmundas después de haber sido limpiado es vencido por el mal y vuelve al antiguo patrón de vida pecaminosa y apartada de Dios, tal como los animales irracionales que se revuelcan en el lodo y en el vómito.

“Ni la nieve es para el verano, ni la lluvia para la cosecha, ni los honores para el necio. El látigo es para los caballos, el freno para los asnos, y el garrote para la espalda del necio. Inútil es el proverbio en la boca del necio como inútiles son las piernas de un tullido. Rendirle honores al necio es tan absurdo como atar una piedra a la honda. El proverbio en la boca del necio es como espina en la mano del borracho. Como vuelve el perro a su vómito, así el necio insiste en su necedad. ¿Te has fijado en quien se cree muy sabio? Más se puede esperar de un necio que de gente así”.

Proverbios 26 El capítulo completo de Proverbios veinte y seis detalla con comparaciones y símbolos cómo es el actuar de un necio que vuelve a su necedad. Retrata estos versos al necio y se adiestra al sabio para que sepa que hacer cuando lo encuentre. Todos estos versos van en progreso para que al final reaccionemos al ver el cuadro resultante, un final repulsivo y sumamente degradante, como el cuadro decadente del perro consumiendo su propia repugnancia.

“Ni la nieve es para el verano, ni la lluvia para la cosecha, ni los honores para el necio.

Tres comparaciones presentadas de manera gradual acentúan la verdad fundamental: No se debe honrar a un necio. ¿Has visto nieve en verano? ¿Se puede cosechar en medio de la lluvia? Un necio que persiste en su terquedad, ira, adulterio, fornicación, mentira, hipocresía, etc. ¿Puede ser honrado con los fieles que temen a Diosí No.

El látigo es para los caballos, el freno para los asnos, y el garrote para la espalda del necio.

A veces el necio debe ser desenmascarado y denunciado sólo así escarmentará y volverá arrepentido a buscar ser aceptado como ofrenda agradable delante de Dios.

“El proverbio en la boca del necio es como espina en la mano del borracho”.

El ebrio se lastima más tratando de sacar la espina, así el necio es incapaz de usar la Palabra mal o bien, no puede el necio hablar de un Dios Santo y Justo si él se burla con sus actos del autor de la Palabra Divina.

Un necio recitando un Proverbio se hará tanto daño a sí mismo y a otros como un borracho llevando en sus brazos un árbol espinoso.

“Como vuelve el perro a su vómito, así el necio insiste en su necedad. ¿Te has fijado en quien se cree muy sabio? Más se puede esperar de un necio que de gente así”.

Volvamos a Dios y no al vómito y al lodo de nuestras bajas pasiones, vuélvete a Dios, regresa al Camino. Pero si se vuelves a Dios, y obedeces como al principio y pones en práctica sus mandamientos, aunque hayas sido llevado al lugar más apartado del mundo él te recogerá y te hará volver al lugar de donde te alejaste.

“Si tus hijos pecaron contra Dios, él les dio lo que su pecado merecía. Pero si tú vuelves la mirada a Dios, si le pides perdón al Todopoderoso, y si eres puro y recto, él saldrá en tu defensa y te devolverá el lugar que te corresponde”. Job 8:4-6 Vuelve a los brazos de tu Padre celestial.

Martha Bardales



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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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