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Se pierde la Salvación – Versos Bíblicos

Deseo publicar también el pensamiento de algunas personas que afirman que la salvación puede perderse basados en los siguientes versos .Publicare una serie de versos bíblicos que demuestran que la salvación NO SE PIERDE.

N.T.

       Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. – Mateo 10:22.

 

       Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. – Mateo 24:11-13.

 

       Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. – Juan 15:5-6.

 

       Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. – Ro. 8:1.

 

       Y a vosotros también … os ha reconciliado … para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído. – Colosenses 1.21-23.

 

       Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?. – Hebreos 2:1-3.

 

       Pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza. – Hebreos 3:6.

 

       Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. – Hebreos 6:4-6

 

       Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. – Hebreos 10:39.

 

       Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. – 2 Pedro 2.20-22.

 

       Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. – 2 Pedro 3:17.

 

       El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. – Apocalipsis 3:5.

 

A.T.

       Cuando yo dijere al justo: De cierto vivirás, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no serán recordadas, sino que morirá por su iniquidad que hizo…. Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello. – Ezequiel 33:13-18.

 

Dudodos

       Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. – Mateo 18.15-17.

 

       Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos. – Juan 8:31. 

 

       Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. – 1 Corintios 10.12.

 

       Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. – Santiago 5:19-20.

 

       Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. – Apocalipsis 22:18-19.

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Acerca de Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre del hijo más sabio, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su trabajo con la palabra de Dios y con jóvenes se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas a millones de personas, siendo director ejecutivo de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

17 comentarios

  1. GUILLERMO ORELLANA

    gracias a mis hermano porque puedo seguir carreteedo ya ecepte a cristo voy a la iglesia todos los martes y fin de samana carreteo Si confesamos nuestros pecados” él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad

    • Guillermo Orellana dice que puede seguir carreteando, supongo que eso significa seguir de fiesta en fiesta, total, ya aceptó a Cristo y si confiesa sus pecados El es fiel y justo para perdonarlo. Además, Guillermo va a la iglesia todos los martes.
      En primer lugar, aquí encuentro una vez más una prueba de que “aceptar a Cristo” y “convertirse” a El no son sinónimos. De hecho, ni una sola vez en el N. Testamento encontramos que Jesús mismo o sus apóstoles hayan predicado la “aceptación” de Cristo, sino la conversión a El que lleva implícitos una convicción de pecados y un arrepentimiento genuinos por ellos. Tal convicción de pecados seguidos por el arrepentimiento, son obra exclusiva del Espíritu Santo, por lo cual se infiere con toda claridad, que la conversión de principio a fin, es de Dios.
      Jesús dijo que por sus frutos se conoce el árbol. Si Guillermo puede aún deleitarse en las cosas del mundo y así y todo, “confiar” en que confesándolo, Cristo fielmente lo perdonará, está demostrando que jamás ha sido convertido. Guillermo sabe que peca y lo hace deliberadamente, ya que le basta con confesarlo para ser perdonado.
      La gran diferencia es que un verdadero convertido, o más claramente, aquél que ha nacido de nuevo por el Espíritu de Dios, ya no puede seguir en las prácticas del mundo y deleitarse en ellas ya que Cristo le ha hecho una nueva criatura y ha puesto dentro de él nuevos anhelos, todos dirigidos a agradar a Aquél que lo ha rescatado. En mi propia experiencia, ni siquiera tuve que luchar contra los deseos mundanos porque los mismos perdieron todo su atractivo para mi una vez que Jesús entró en mi vida.
      Por su puesto que un verdadero creyente no está exento de pecar y quien diga lo contrario hace a Dios mentiroso (1° Juan 1:10), pero nunca un verdadero creyente lo hará de manera deliberada ni mucho menos se deleitará permanentemente en el pecado, pues él ya no pertenece al mundo sino a Cristo. Es en estos casos cuando aplica la Palabra esgrimida por Guillermo: “Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos…”
      Un genuino hijo de Dios se encontrará con el pecado como pez fuera del agua; al igual que uno que por su propia “decisión” acepta y quiere seguir a Cristo, se hallará completamente fuera de lugar ante las demandas santas que requiere nuestro Padre celestial, de quienes hemos sido llamados a seguirlo. La salvación, estimado Guillermo, no es cuestión humana, aunque el ser humano es su objeto. La salvación es obra de Dios, sobrenatural y soberana. Por eso resulta tan frustrante esforzarse humanamente por “experimentarlo”, ya que no es con fuerza, ni con ejército, ni con espada….¡Es con su Santo Espíritu! De manera que toda la gloria sea para El y no para nosotros.
      Atte.
      Luz Mabel.

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