VI. CÓMO AYUDAR A LOS SOBREVIVIENTES DE UN SUICIDIO

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VI. CÓMO AYUDAR A LOS SOBREVIVIENTES.

La repentina pérdida de un familiar produce un intenso dolor y pena. El suicidio es todavía peor porque deja a los familiares con un terrible sentimiento de culpa y vergüenza, cosa que con otros tipos de muerte no sucede. Cuando un familiar se suicida, la sociedad se torna hacia los familiares como si hubieran cometido un terrible error. El suicidio no es honorable y para el común de las personas no es entendible.

Los familiares de una persona que se suicida en general experimentan:

1. Un tiempo largo para recuperarse.

Es normal para los miembros de la familia de alguien que se ha suicidado que sienta un dolor profundo por un lapso de 5 a 7 años en promedio. Algunas personas pueden recuperarse por aún más largos periodos. No los presionen, denles tiempo para que sanen de su herida, lo cual es un largo proceso.

2. Culpa.

Un sentimiento profundo de que de alguna manera ellos ayudaron a que eso sucediera o de que pudieron prevenir el suicidio. Mientras los consejeros del mundo tratan de arreglarlo por lo general con un “no es tu culpa”, hay algunas ocasiones en que en parte si se debe a una falla o pecado de otros. Cuando éste es el caso, de cualquier manera la sangre de Cristo esta disponible para lavar la culpa y la vergüenza, y traer perdón. Además, las personas tienen que caer en la cuenta de que esa fue la decisión que la persona que se suicido tomó – una estúpida, pecaminosa elección, pero al fin y al cabo su elección – no fueron forzados a cometerlo. Muchas personas vienen de familias que están lejos de ser perfectas con grandes problemas y sin embargo no se matan a sí mismos.

3. Vergüenza.

Existe honor cuando un soldado o un bombero muere cumpliendo con su deber, pero qué honor puede haber para una persona que se suicida (a menos que sea un judío en Masada). El suicidio trae vergüenza a la familia. Las personas preguntan: ¿y cómo murió? y cuando uno les dice como, ellos no dicen nada. La vergüenza hunde y los familiares de la persona que se suicidó quisieran que eso hubiera sido de otra manera. Entiendo que el suicidio no excluye a una persona del cielo, que Dios en su infinita gracia, y porque Jesús cargó con nuestra vergüenza, ellos se irán recuperando de ese sentimiento gradualmente.

4. Pena.

Como la pérdida de cualquier ser querido, el suicidio trae intensa tristeza y pena a los sobrevivientes. Lo más doloroso de ésta pérdida es que una ama a la persona que se suicidó y se le extraña intensamente. Nadie quitará eso de ahí, la agonía y el profundo dolor por esa pérdida es intenso. Se me ha dicho que de todas las pérdidas, la más dolorosa es cuando los padres pierden a sus pequeños, por eso cuando un adolescente se suicida es más trágico todavía. La pena de los demás miembros de la familia después de un suicidio es real, profundo y fuerte. También es muy duradero. Como lo mencionábamos anteriormente los familiares sienten una profunda pena de entre 5 a 7 años en promedio. Aunque no hay un bálsamo en Gilead, si hay sanidad en el nombre de Jesús. Cuando nosotros traemos el amor de Jesús a otros. Su dulce Espíritu nos rodea y nos consuela. De hecho, su Espíritu es otro “Consolador” justamente como Jesús quién puede sentir el dolor y pena de un corazón sangrando, Él mismo se hizo varón de dolores, experimentando el quebranto. Este es el dulce y tierno amor de Dios, consistentemente demostrado por largo tiempo, el cual sana las heridas de un corazón roto.

5. Enojo.

Los familiares de la persona que se suicida casi siempre experimentan un sentimiento de enojo porque la persona que aman prefirió morir, se dio por vencida y los abandonó, los dejó sintiendo un gran dolor y pena, los hirió a ellos y a otras personas que lo amaban. Es normal que una persona sienta enojo contra la persona que se suicidó. Con cualquier muerte es normal que las personas se sientan enojadas con Dios por no prevenir la muerte. Desde luego que Dios no se ve afrentado por el lastimero enojo de los hombres y es tan misericordioso que no desecha a los dolientes solamente porque de repente tuvieron un arranque de enojo por la situación. Sin embargo, es un error el culpar a Dios, el suicidio no es su falta. Nosotros tenemos libertad pero desgraciadamente hacemos elecciones tontas. Los sobrevivientes al suicidio que sienten coraje con la persona que se suicido, tienen que llegar al punto de que la tienen que perdonar por haberse suicidado. Es difícil perdonar a una persona con la que no se tiene contacto pero si se puede conseguir con el tiempo. Es cuestión de ejercitar la voluntad de liberar a esa persona de culpa y perdonar. Declarar que escogemos perdonar a la persona que nos lastimó a nosotros y a nuestra familia escogiendo abandonarnos a través del suicidio. Y se continua haciendo esa misma confesión día tras día hasta que no se guarde ninguna tristeza en el corazón.

6. Miedo.

Tras la muerte de su esposa, C.S. Lewis dijo: “Nadie me dijo que las heridas del corazón se traducían en forma de miedo”. Y de verdad que se experimenta. La repentina muerte de un ser querido deja a sus familiares con un sentimiento de que el mundo gira sin control, como que el vivir es una cosa que da miedo y es impredecible. Esta sensación deja a los sobrevivientes pensando qué vendrá en la siguiente ocasión. ¿Qué otras heridas tendrán en la vida más tarde? Las heridas dejan huella, y es común para los sobrevivientes tener síntomas de miedo y fobias y una terrible ansiedad después de que nuestro ser querido muere. Meditando en la Palabra de Dios, confiando en su omnipotente amor y en sus infalibles promesas; pasando mucho tiempo en oración aliviará poco a poco todos los miedos y ansiedad.

7. El estar aturdido y el shock.

Estas formas son las que Dios usa para anestesiar nuestros sentimientos de manera que nosotros podemos seguir adelante después de tan terrible pérdida. Si sintiéramos de un golpe toda la pena, sería tan fuerte que nos acabaría, así es que Dios solo permite que sintamos el dolor en poca medida y conforme va pasando el tiempo, por eso es que las heridas tardan tanto en sanar. El shock nos deja imposibilitados para manejar los asuntos cotidianos. Lavar los trastes se hace muy pesado o el tener que cocinar o escoger un atuendo se nos hace dificilísimo. Las amistades pueden ser de gran ayuda para hacerse cargo de las actividades de la casa hasta que los dolientes se sobreponen un poco y pueden retomarlas normalmente. Una antigua tradición campirana consistía en llevar comidas a los familiares que se encontraban en esas situaciones, eso era una muestra de genuino amor y entendimiento. El shock también provoca la inhabilidad para razonar plenamente, por eso es que es peligroso para los dolientes contraer nuevos compromisos o cambios inmediatamente después de la muerte del ser querido. Las decisiones de mayor trascendencia deberán esperar según dicen los expertos, hasta que pase por lo menos un año de la muerte de un miembro de la familia.

8. Apartados y rechazados.

Especialmente después del suicidio, los familiares se sienten como apartados de la sociedad debido a que muy pocos pueden entender su dolor, y rechazados por la persona que se suicido. Estos dos sentimientos llevan a las personas a un sentimiento profundo de soledad. Los padres de adolescentes que se suicidan pertenecen a un club del que ellos nunca hubieran querido formar parte. Una sociedad de tragedia que la mayoría de las personas no quiere identificarse con ella. Los cristianos, a la gente que esta sufriendo ese drama, les hacen las más de las veces pasar un mal rato, debido a que tratan de dar respuestas a través de las Escrituras pero que no son las adecuadas. Es preferible admitir que no siempre se tienen todas las respuestas, pero que amamos a las personas que están sufriendo, y que estamos ahí para apoyarlos y que vamos a seguir orando por ellos no importa cuánto tiempo se necesite para que puedan sentir finalmente alivio.

9. Depresión.

Alguien que ha perdido a un ser querido se siente deprimido. Si no sufren de la depresión, yo me pregunto si realmente amaban a esa persona. En este caso la depresión es normal y a través de oración y el tiempo, ésta sucumbe.

10. Cuestionamiento.

La mayoría de los sobrevivientes al suicidio se preguntan ¿Por qué se suicido? ¿Cómo hubiéramos prevenido eso? Si él estuviera vivo ¿Cómo estaría ahora? ¿Dónde estará? ¿Lo volveré a ver alguna vez? y otras muchas preguntas. Mi pastor y mejor amigo Chuck Smith una vez me dijo: “Larry, cuando te estés enfrentando a una situación que no entiendes, regresa en lo que sí entiendes”. Nos podemos volver locos tratando de contestar las preguntas que no tienen respuesta. Es mejor hacerlas a un lado y pararse en lo que si sabemos. Sabemos que si somos creyentes en Jesucristo, sabemos que Dios es real, que nos ama y que nos mandó a su Hijo Jesús para que muriera por nosotros y cubriera todos nuestros pecados con su sangre, para que vivamos para siempre y que Él nunca nos abandonará. El tiempo de dolor es un tiempo en el que tenemos que poner los ojos en lo que conocemos y de colgarnos de las bases de nuestra fe. Este no es un tiempo para hacer especulaciones teológicas o filosóficas. Como en un antiguo himno dice: “Me colgaré de la antigua cruz”.

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

5 comentarios

  1. Quien se suicida es por enfermedad no para provocar dolor y vergüenza en la familia. Asi lo vi cuando me tocó esta experiencia en la familia Yo oraba diariamente porque Dios cesara su dolor y creo que Dios le ayudó a decidirlo porque tuvo al menos 2 intentos previos y no es cualquier cosa intentarlo. No pudimos ayudarle a permancer mas tiempo con nosotros y nunca comento de que murió porque la sociedad adora señalar el suicidio como cobardía y no permito que lo insinúen en mi presencia, es por ello y no por vergüenza como dice el texto. Le lloré mucho en el funeral y nadamás, porque espero que nos volvamos a ver

  2. el ser amado ya no va volver, te quise olvidar y no puedo sacarte de mi corazon y el dolor esta en mi vida sin ty no sale el dolor auque quiera sacarte de mi corazon 

  3. yo quise olvidarte, porque tu me dejaste ,sin una repuesta por que te fuiste sin decir si me amaste o me olvidaste ,te llevaste mis sueños y fuiste pensando en tu dolor y no en el mio pensaste en ti y nunca en mi siempre fue lo que era mejor para ti y lo que iimos y lo que me prometiste no cumpliste , pero yo trate sacarte de mi corazon y no puedo te amo por siempre auque no quiera 

  4. NI LO PROFUNDO NI LO ALTO NI LO PORVENIR NI LA MUERTE NOS APARTARA DE EL..SU AMOR ES INEXPLICABLE JESUCRISTO POR EL FUERON CREADAS TODAS LAS COSAS…LAS PERSONAS Q DICEN Q EL SUICIDIO ES PCADO..ESTAN LIMPIOS?? NO HAY PECADO GRANDE NI CHICO..YO COMO MADRE SI  MIS HIJOS ESTUBIERAN ENFERMOS NO LSO CONDENARIA LOS SALVARIA ..Y ESO HIZO JESUS SALVO ESA VIDA AL MORIR EN LA CRUZ…POR TODOS LOS PECADOS DE ESTA HUMANIDAD ANTES PRESENTES Y FUTURO…NO CRITIQUEMOS A NADIE….SOLO EL ES JUSTO..Y UN DIA LO VEREMOS CARA A CARA..EL CREADOR EL PRINCIPIO Y EL FIN…SU AMOR ETERNO..VENCIO LA MUERTE;)) CYNTHIA….

  5. hace 1 mes se suicido mi yerno un joven de 26 años mi hija parece no tener dolor yo y el resto de la familia estamos mal , yo hace 2 años volvi a cristo oro y ayuno pero la agonia sigue y esta refleccion me ayudo bendiciones nibia

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