Temas Cristianos – QUE HACER FRENTE AL DOLOR

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QUE HACER FRENTE AL DOLOR

Génesis 25; 29: “Un día cuando Jacob estaba preparando un guiso, Esaú llegó agotado del campo y le dijo:
-Dame de comer de ese guiso rojizo, porque estoy muy cansado. (Por eso a Esaú se le llamó Edom.)
-Véndeme primero tus derechos de hijo mayor- le respondió Jacob.
-Me estoy muriendo de hambre- contestó Esaú-, así que ¿de qué me sirven los derechos de primogénito?
-Véndeme entonces los derechos bajo juramento- insistió Jacob.

Esaú se lo juró, y fue así como le vendió a Jacob sus derechos de primogénito. Jacob, por su parte, le dio a Esaú pan y guiso de lentejas.

Luego de comer y beber, Esaú se levantó y se fue. De esta manera menospreció sus derechos de hijo mayor.”
No voy a hablar sobre el mal, pero sí voy a hablar sobre el dolor.

Algunas actitudes equivocadas frente al dolor son las siguientes:

Buscar el dolor: Hay personas que buscan el dolor por masoquismo, por culpa.
Hay gente que sufre antes de sufrir, es gente que está siempre imaginando, y generan los síntomas como si hubieran estado sufriendo. Son personas que evitan lugares y personas que les hacen bien. Hay gente que hace todo lo posible para perder gente buena y lugares positivos porque inconcientemente buscan que les vaya mal.

Acostumbrarnos al dolor: Hay personas que han sufrido tanto que se acostumbraron al dolor, y lo ven como parte de la vida.
Hay parejas que sufren peleas hace años, y se acostumbraron a eso.

Hay gente que hizo del dolor su amante.

Aguantar: En una oportunidad un rey se enojo con un estoico quien sostenía que había que aguantar el dolor.
El rey le tomó la mano y comenzó a doblársela.
El estoico le decía: ‘la vas a romper’, y el rey se enojaba más porque no reaccionaba y le siguió doblando la mano hasta que se la rompió; y el hombre lo miró y le dijo: ‘viste… la rompiste’.
Ignorarlo: Es esa gente que se enferma y no va al médico.
Santificarlo: Hay gente que dice: ‘Hay que sufrir para que Dios purifique la fe.’
Esto es como si yo le lastimara la pierna a mi hija y la llevara al médico para que la cure; y después de que el médico la cura yo le diga: ‘¡qué bueno que es papá!, ¿Viste?’

Santificando el dolor se cree que el mismo Dios que quiere sanarte, te envía la enfermedad.

¿Qué tenemos que hacer con el dolor?
El dolor es un buen consejero y hay que oírlo.

Es una alarma que Dios ha puesto para indicarnos que hay algo en desorden.

El dolor es un centinela que nos avisa cuando algo está fuera de lugar.
Sin dolor no nos daríamos cuenta de las cosas que están mal.

El dolor avisa la falta de armonía.
El dolor es intenso para que todas nuestras fuerzas se concentren en ordenar lo desordenado.

Si el dolor no fuera intenso no le daríamos importancia.

Dice que había un hombre que había robado. El rey le dijo que el castigo era pagar 10 monedas de oro, o comer 75 cebollas, o soportar latigazos. El ladrón prefirió comer las cebollas. Cuando comió la décima, prefirió soportar los latigazos, como tampoco los soportó, tuvo que pagar. Porqué no comenzaste pagando, le dijo el rey.

Los capítulos más poderosos de la Biblia están en Génesis.

Génesis 1 dice que Dios ordenó el mundo. En el principio Dios hizo los cielos, la tierra; los materiales estaban desordenados y Dios ordenó.

En Génesis 3 cuando Adán y Eva desobedecen, se desordena todo. Cuando el hombre se alejó de Dios, la enfermedad, el dolor, los secuestros, tuvieron lugar.
Sino oigo el dolor, el dolor aumenta su voz.
Cuando mi dolor no tenga explicación voy a refugiarme en mi Dios.
Cuando a David le pasaban cosas duras que nadie podía explicarle, se refugiaba en el Señor.
Dolor nunca roba tu fe, puede taparla, pero no quitarla.
Cuando David se refugiaba en el Señor tomaba la perspectiva eterna. Salía del tiempo y se proyectaba en la eternidad.
Voy a usar el poder de la resurrección.
Hay dos poderes espirituales que se mueven en nosotros; el poder de la cruz y el poder de la resurrección.

El poder de la cruz es todo lo que Cristo hizo en la cruz por mí. Cristo murió para darme victoria.

Cuando Jesús venció al diablo en el desierto lo hizo para Él, pero cuando murió en la cruz no lo hizo para Él, venció al diablo para mí. En la cruz fuimos rescatados. Jesús se entregó para que seamos liberados del enemigo.

En California un muchacho robó y se escapó. Cuando llegó a la casa se cambió la ropa con su hermano y se escapó. La policía llegó y se llevó al hermano que no había hecho nada porque tenía la ropa. Este hombre murió en la silla eléctrica.

Cuando pasaron los años, el que había matado, sintió mucha culpa y quiso entregarse; por lo que fue ante al juez y cuando le dijo toda la verdad, el juez respondió que era libre, porque alguien ya había pagado por él.

Jesús en la cruz se cambió la ropa nuestra y murió, para que nosotros tengamos vida y vida en abundancia.
La cruz nos salvó y nada más, por eso necesitamos el poder de la resurrección. Siempre que hablamos de la cruz tenemos que hablar de la resurrección.

El poder de la resurrección es el que me hace prosperar.

La cruz es la puerta de acceso.
Jesús dijo que iba a darnos las llaves del reino, eso significa que tenemos el privilegio de abrir y tomar todo lo de Dios. Tenemos esas llaves por el poder de la resurrección.

¿Qué significa el poder de la resurrección?

Es la capacidad de esperar algo extraordinario en mi vida. Fe comienza con la razón, pero hay un momento donde la fe salta a la razón y es ahí cuando interviene Dios.
Es gente maravillosa que estará conmigo en mis peores momentos. Pablo nombra 6 piezas para vestirse, pero la espalda queda descubierta porque al diablo no hay que darle nunca la espalda. Con el diablo no hay que retroceder.
Los soldados romanos peleaban juntos, iban pegados. Eso quiere decir que no tenés que hacer nada solo, necesitás un grupo que pelee con vos la batalla de la fe.

Un día Jacob llegó a un lugar y bajó la gloria de Dios. El tomó una piedra a la que le puso aceite, vio una escalera por la que bajaban y subían ángeles, él dijo que ese lugar era la casa de Dios.

Por: Alejandra Stamateas

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Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

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