La evidencia del milagro de Dios

Las evidencias de un milagro del Señor

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. – Hebreos 11:1
Nunca invalide ningún milagro por querer verlo en progreso. Muchos creyentes cometen ese error: imponen las manos sobre alguien y oran por sanidad o liberación, pero cuando no ven ningún cambio externo inmediato, se olvidan de su fe y asumen que nada sucedió.

El Señor me enseñó una lección inolvidable sobre eso, una vez que estaba en Jamaica. Le estaba predicando a un grupo como de 150 personas en una iglesia que estaba iluminada sólo por una linterna de queroseno. Estaba tan oscuro que no podía ver la cara de nadie. Todo lo que podía ver era mi Biblia y los pies de un hombre que estaba frente a mí.

De repente comprendí que siempre había dependido de las expresiones faciales de la gente a quienes les estaba predicando para determinar cómo se estaba recibiendo mi mensaje. De acuerdo a lo que sabía sobre la fe, sabía que eso era peligroso. Por lo tanto, tome la decisión firme en ese momento de no volver a predicar otro mensaje si no lo iba a hacer por la fe. O sea, no volvería a dejarme llevar por las expresiones faciales de la gente.

Antes de que esa campaña terminara, vi lo importante que podía ser esa decisión. Los jamaicanos, quienes tienden a mostrar muy poca expresión de todas formas, escuchaban cada sermón sin ninguna reacción externa.

Una mujer fue sanada completamente de ceguera durante uno de los cultos. Ella nunca reveló lo que le había pasado. Estaba casi rígida cuando me encontró afuera y me dijo: “Hermano Copeland, yo era ciega pero ahora puedo ver. Gracias.” Eso fue todo. Había sucedido un milagro, pero a primera vista hubiera dicho que nada había sucedido.

La próxima vez que quiera guiarse por la apariencia de las cosas para evaluar lo que Dios está haciendo, no lo haga. Recuerde que las apariencias no producen milagros, sino la fe; y esa la única evidencia que usted necesita.

Hebreos 11:1-13

11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
11:2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.
11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
11:4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.
11:5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
11:7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.
11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.
11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;
11:10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.
11:12 Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.
11:13 Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

Escrito por Kenneth Copeland

Libros Ebooks Cristianos

Sobre Pastor Carlos Vargas Valdez

Es esposo de la mejor mujer, padre de 2 hijos maravillosos, pastor de jóvenes y director de Desafío Joven. En los últimos 12 años ha trabajado con jóvenes, padres y líderes juveniles. Estudio en Rhema Bible Training Center. Su servicio con la palabra de Dios se ha extendido por más de 27 países en 13 idiomas. Es director ejecutivo y consultor de varios ministerios cristianos, desarrollando conferencias, cursos bíblicos, libros, estudios, devocionales, vídeos y recursos para la vida espiritual.

Un comentario

  1. AMÉN, AMÉN Y AMÉN!!!!!! SU PALABRA ES FIEL Y NO CAMBIA, SI ÉL LO DIJO, ASÍ SERÁ!!!!!!!

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

96 Compartir
Comparte96
WhatsApp
Tweet
+1
Pin
Comparte