Que es la iniquidad

Hay muy pocos estudios a cerca de la iniquidad, muchos cristianos todavía ignoran la diferencia entre pecado, rebeldía e iniquidad. Pero la Biblia separa estos tres tipos de pecado. En un estudio anterior escribí sobre esta diferencia, el estudio se llama libres de iniquidad. El día de hoy vamos a enfocarnos solamente en lo que es en sí la iniquidad y la gravedad de lo que ocasiona en la vida de cualquier persona la iniquidad.

Aunque algunos han dicho que la iniquidad es posible que se transfiera genéticamente por el ADN. Todavía no es posible comprobarlo científicamente en su totalidad, al menos en lo que yo conozco. Pero si tú vas al médico normalmente ellos preguntan si tus padecimientos los tuvo alguien de tus padres o antepasados. La Biblia dice que las iniquidades están grabadas en el corazón, además se transfieren de generación en generación y están desde el nacimiento con la persona (Salmo 58). Es sorprendente las veces que la Biblia hace esta separación entre pecado, rebelión e iniquidad, a veces claramente y otras veces se pierde debido a las traducciones, ya que iniquidad en la Biblia se puede encontrar como, pecado, injusticia, maldición  o maldad. En muchos otros pasajes se ha mantenido esta separación o diferencia de términos.

 “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: !!Jehová! !!Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación”. Éxodo 34:6-7  

¿Y si es lo mismo, porque Dios lo separa?

”Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo”. Números 14: 33-34

 

La iniquidad se transfiere de generación a generación:

Te recomiendo que leas mi estudio, libres de iniquidad, ahí explico que la Biblia menciona claramente que el pecado en forma de iniquidad se transfiere de una persona a otra de los padres a los hijos. Esa transferencia es como una tendencia a repetir los pecados de los padres y ancestros. Es decir yo no heredo los pecados de mis padres, pero si heredo la tendencia a pecar.

 

La biblia es clara que cada quien es responsable de su propio pecado. Así que en ningún momento estoy negando la eficacia y el poder de la sangre de Cristo. Pero el hecho que tú me digas que ya eres perdonado y fuiste perdonado, eso no te hace perfecto y mucho menos te libera de la tendencia pecaminosa. Si ese fuera el caso todos los cristianos seriamos unos santos y automáticamente somos libres de la tendencia pecaminosa y no pecaríamos jamás. El punto es que la iniquidad, es una tendencia a repetir los pecados de los padres, de los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.

 

El pueblo de Israel fue liberado de Egipto mas sin embargo tenía una tendencia muy arraigada en el corazón para pecar, para desobedecer, para ser rebeldes. Eso les impidió entrar en la tierra prometida. Te das cuenta eran libres por el poder de la sangre de Cristo (El cordero Pascual). Pero no del corazón. El corazón estaba atado a Egipto.

 

Así el cristiano es salvo pero falta purificar el corazón, limpiar el corazón de los pecados del pasado.

 

Jeremías 17:1 dice: “El pecado de Judá escrito está con cincel de hierro y con punta de diamante; esculpido está en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares”. 

 

No sé si te has fijado en este detalle:

 

Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo”. Números 14: 33-34

 

Cuarenta años por cada día, llevaran vuestros hijos ¿Por qué los hijos? ¿Porque cuarenta años por cada día? Si eres estudioso de la Biblia te darás cuenta que en la Biblia los detalles cuentan mucho. Por eso Jesus dijo, que ni una pequeña tilde (‘) pasara sin que se cumpla la palabra de Dios. La razón por la que Dios se enfureció tanto del pecado, la rebeldía e iniquidad del pueblo fue porque no creyeron en su palabra. Para recibir las bendiciones de Dios hay que creer la totalidad de su palabra. Para Dios es muy importante que se crea en su palabra, no solo porque él lo dice, más bien porque es la verdad. Por eso Jesus dijo: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.

 

La iniquidad es iniquidad aunque tu lo ignores

Cuando llegamos a Cristo hay muchas áreas de nuestra vida que no sabemos que necesitan ser cambiadas, no sabíamos ni siquiera que eran pecados o maldición en nuestra vida. Por ejemplo:

“Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos”. Proverbios 18:20-21

¿Cuántas veces has maldecido tu vida con tus propias palabras? ¿Cuántas veces has hablado cosas negativas a tu vida sin darte cuenta? Es increíble darte cuenta cuando la gente se está maldiciendo así misma. No digamos con el pensamiento, no digamos cuando eso sale del corazón. ¿Porque crees que en la juventud o en la adolescencia se forman los complejos?. ¿Cuántas veces no maldecimos las vidas de nuestros hijos o familia cuando les decimos cosas negativas? En varias ocasiones he presenciado cuando un padre o una madre enojada maldicen a sus propios hijos. Más tarde en la vida esos hijos repiten lo mismo con sus hijos, esa es una cadena de iniquidad o maldición.

 

Fíjate en la gravedad del problema de iniquidad:

“Cuarenta años estuve disgustado con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo. Salmo 95:10-11

 

La iniquidad es una tendencia tan fuerte hacia el pecado que no te permite ver lo que Dios esta haciendo y diciendo ahora mismo. Aun más grave, es un problema que se transmite de generación en generación. Los mismos pecados que la gente cometió en Egipto, eran los mismos que se estaban cometiendo en el desierto. Tanto así que llegaron a decir que estaban mejor en Egipto y que preferían ser esclavos otra vez. A eso agrégale que ellos decían que Dios los sacó para matarlos en el desierto, cosa que Dios nunca dijo y mucho menos planeó.

Cuando una persona es salva, es perdonada de sus pecados inmediatamente y tiene la promesa de ir al cielo con Dios. Mas sin embargo te podrás dar cuenta que en la salvación inicia un proceso de aprendizaje y cambio. Más sin embargo, ese cambio no se da en la misma velocidad en todas las personas. Nunca es un proceso instantáneo.  

El cristiano nace en el Egipto espiritual, es decir esclavo y acostumbrados a los vicios y pecados de Egipto. Una persona recién salva no se da cuenta que es cautiva o esclava de muchos pecados o hábitos pecaminosos. Inclusive cristianos maduros de muchos años. Muchos ni sabíamos que era pecado porque siempre lo vimos normal. Hasta que se da cuenta que es un esclavo de los viejos hábitos, costumbres y pecados. Fueron cuatrocientos años de esclavitud, cuatrocientos años de herencias en el pueblo de Israel como esclavo. ¿Crees que ellos sabían vivir como libres? ¿Crees que ellos podían vivir como Reyes y Sacerdotes en Israel inmediatamente?

Un esclavo clama a Dios para ser liberado, recibe la liberación de Dios, pero inicia un viaje por el desierto. Es una preparación para purificar el corazón, para preparar el corazón. En el desierto la iniquidad debe morir, no es posible entrar a la tierra prometida con los pecados de Egipto. El cristiano debe pasar por un proceso de liberación no nada más de los pecados, si no de las iniquidades, maldiciones, etc.

En el estudio llamado “libres de iniquidad” explique el caso de Simón en el nuevo testamento para los que creen que Iniquidad fue cosa del antiguo testamento.

El Salmo 58 habla del problema de la iniquidad:

Antes en el corazón maquináis iniquidades; Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.  Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron. Veneno tienen como veneno de serpiente; Son como el áspid sordo que cierra su oído,  Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea”. Salmo 58:2-5

 

Este es el relato de un malvado, que trae iniquidad desde el vientre de la madre, y su maldad es como veneno. Cada persona es responsable de su propio pecado, aunque recibes de los padres la tendencia a pecar y heredas de los padres, costumbres pecaminosas y enfermedades. La sangre de Cristo es suficiente, solo que hay que madurar y creer que la palabra de Dios es poderosa y la obra de Dios se va a completar.

Iniquidad con derecho legal

No de manera automática, hay que tener fe. La idea de este estudio no es mandar al infierno a nadie o sea, no es para condenar a nadie. Si acaso esta batallando con pecados, con debilidades, con malos hábitos, malas costumbres, un circulo vicioso que no te deja avanzar, entonces es posible que haya iniquidad heredada de tus padres.

Si tu estas batallando con algún pecado, con alguna mala herencia, incluyendo enfermedad. Debes reclamar la sangre de Cristo sobre esos pecados y sobre esa enfermedad. Quiero aclararte que esas iniquidades tienen derecho legal por lo que Dios dijo de la tercera y cuarta generación.

Dios te hizo libre de pecado, pero hay batallas que tu solo debes realizar. Dios liberó al pueblo de Egipto, pero él quiso que la tierra prometida fuera conquistada por ellos. Es decir ahora debe ser tomada por ti. ¿Recuerdas lo que Dios le dijo a Josué para poseer la tierra?

 

Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.   Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.  Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.  Josué 1:6-9

 

Dios sabe con quién está tratando, tanto le recalcó a Josué de lo que se requiere para poseer la tierra prometida. (Las promesas de Dios). Mi pregunta seria ¿Sera igual contigo y conmigo, o será diferente? ¿Somos esforzados y valientes para poseer las promesas de Dios?

 

Suponiendo que tu enfermedad fue heredada por la iniquidad de tus padres. Eso solo Dios lo puede revelar. En una ocasión le preguntaron a Jesus, ¿peco él o sus padres? (Hablando de un ciego que Jesus iba a sanar). Jesus les dijo, ninguno, esta enfermedad es para que el nombre de Dios sea Glorificado. Por eso debemos preguntar a Dios ¿Estoy ante una maldición o iniquidad? ¿O simplemente es para que tu nombre sea glorificado? Dios te dará la respuesta. El problema es cuando hacemos todo mecánicamente.

 

Dios quiere que seas libre de iniquidad y heredes bendición

Como padres tenemos una responsabilidad de no pasar iniquidades a nuestros hijos. Sé que hay errores y Dios los perdona, pero también debo cancelar cualquier enfermedad genética, pecado de iniquidad, maldición, etc., que se aferre a mi familia, que sea generacional o que se transfiera. Debemos pedir que nuestros errores no te transfieran a nuestros hijos, especialmente el pecado que desconocemos.

 

Un ejemplo puede ser una señora cristiana que es divorciada y que mantiene a sus hijos. Ella en su dolor ha decidido que nadie toque o lastime a sus hijos. Ella en su estado cree que debe pelear y defender a sus hijos que fueron lastimados por el divorcio, por la infidelidad y el rechazo. Esa persona se comporta áspera y siempre a la defensiva, nadie debe volver a lastimar a mis hijos. Hiriendo y lastimando a otras personas porque cree que le están lastimando a sus hijos, pero ella cree que realmente los está defendiendo. Sus hijos creen que para todo hay que defenderse y que todo mundo les quiere hacer daño. Esta familia vive en problemas con todo mundo por su actitud siempre a la defensiva. Realmente los pecados de odio, rencor, pleito, etc se están siendo transferidos a los hijos. Tarde o temprano los hijos van a pagar por estos pecados y se retransmitirán a sus hijos, si no cortan con la raíz de iniquidad.

 

Una vez mas esta enseñanza no pretende mandar a nadie al infierno, es decir no es de condenación. Simplemente si hay alguien que este batallando con un pecado o atadura a un pecado repetitivo (eso se llama iniquidad), mi deseo es que sea libre y hacerle ver la gravedad de la iniquidad aun para los creyentes en Cristo.

 Ahora bien donde hay iniquidad simplemente esa persona no puede llegar a cumplir su potencial en Dios. Dios lo cuida y lo protege, y provee de un cuidado especial por ellos así como en el desierto a su pueblo. Pero no se van a poder desenvolver en la voluntad de Dios. Ahí está la gravedad del problema.

Muchos cristianos creen que todo termina con la salvación, es decir recibo la salvación y no hay nada más que hacer. La Biblia no enseña eso, si tu escudriñas la escrituras te darás cuenta que hay un desarrollo o crecimiento para el cristiano. Cuando tú recibes la salvación por gracia, inmediatamente tu nombre es escrito en el libro de la vida. Pero tu manera de vivir debe ser transformada (Rom 12) de acuerdo a las leyes de Dios (Su Justicia).

Cada quien es responsable de su pecado. Si tu heredas iniquidad es una tendencia a pecar, pero tu decides si pecas, no tus papas o abuelos. El cristiano tiene una lucha con pasiones y deseos, pero la decisión de pecar es del individuo. Si tú quieres conocer como se compara la misericordia de Dios, debes comparar que la iniquidad llega hasta la tercera y cuarta generación, pero su misericordia alcanza mil generaciones. Ahí hay misericordia.

Tu naturaleza carnal no cambia el día que naciste en Jesucristo, tu crecimiento en Cristo es gradual y Dios quiere desarrollar tus dones y habilidades. En ese crecimiento hay descubrimientos, aprendizaje y sobre todo debes dejar tu naturaleza carnal. Eso es en lo que Dios está trabajando en todos nosotros.   

 

Cristo no murió solo por tu salvación, hay muchas bendiciones que Jesus ganó en la cruz por ti. Mas sin embargo no las tienes todas automáticas. Hay que crecer, luchar en el espíritu por ellas. No con esfuerzo físico, sino con el esfuerzo espiritual. No vas a luchar por ganarlos, ya están ganados, más bien vas a pelear para recibirlos.

 

Recuerdas las parábolas de los jornaleros que trabajaron todo el día y los que trabajaron una hora recibieron el mismo pago. ¿Crees que eso era injusto? ¿Injusto para quién?. La única Justicia es la que Dios estableció. ¿Tú crees que es injusto que si yo peco toda mi vida y me arrepiento y voy al cielo y otra persona fue buena toda la vida y nunca acepto a Jesucristo va al infierno, será injusto eso?. La verdad es que la Justicia está en la palabra de Dios, la justicia es lo que Dios estableció, eso es justicia. Creer en la palabra de Dios es justicia. Si Dios lo dijo eso es Justo. Dios dijo que somos salvos al confesar que Jesus murió por nosotros. Abraham creyó y le fue contado por Justicia. Justica es creer en Dios y toda su palabra.

 

Mucha gente dice tengo fe en Dios. Mi pregunta es ¿Fe en qué? ¿Fe que Dios me perdonó?, y que me va a sanar de enfermedades, que me va a proteger, que me va a liberar… pero tengo que poner en práctica mi fe en sus promesas. No es lo mismo decir tengo fe en Dios, a decir, tengo fe que el me va a sanar, tengo fe que él me va a bendecir con una casa nueva, etc.

La iniquidad es verdadera y está operando en la vida de muchos cristianos, especialmente en las que sus generaciones anteriores no había gente salva.     

No se trata de orar por gente muerta al pedir perdón por los pecados de los padres, se trata de revocar el pecado que viene por generaciones, de reconocer y humillarnos delante de Dios. Hay espíritus que se aferran a generaciones, a familias enteras, tienen derechos legales sobre esas familias. La oración por los pecados de los padres es válida y es escuchada por Dios (Daniel 9:8, Nehemías 1:6).

Ser padre es de mucha responsabilidad, pero si yo como cristiano acostumbro mentir, mis hijos aprenden que si se puede mentir aun siendo cristiano. ¿Qué es lo que les estoy heredando a mis hijos?. Si yo como padre no me libero de ese pecado, se lo heredo a mis hijos y a los hijos de mis hijos. 

Hay demasiados cristianos dejando herencias terribles a sus hijos, es por eso que necesitamos liberarnos de la iniquidad. Lo peor de todo es cuando esas iniquidades no aparecen en los hijos sino en los nietos.

Recientemente una niña está viendo visiones de espíritus malignos en su casa y sus padres no le creen. Creen que es su imaginación. Cuando le pregunte a la niña que si alguien de sus familiares ve también cosas extrañas, la niña me dijo que su abuelita veía espíritus. Esa niña siente que sus padres no la entienden y si no la entienden no la van a poder ayudar. Si no entienden las iniquidades tampoco la van a poder ayudar. Ni se ayudaran ellos.

 En mi estudio “Salvación y bendición son cosas diferentes”, detallo el ejemplo de la vida de Simón en el nuevo testamento. Par los que creen que en Cristo ya no hay iniquidad. Pueden ver a este recién convertido, pero lleno de herencias de pecado, maldad, amargura y egoísmo.

 

Solo el Espíritu Santo le pudo revelar a Pedro la iniquidad de Simón:

(Toma en cuenta que Simón ya se había convertido, había sido bautizado y tenía ya un tiempo de andar con Felipe Hechos 8:13).

 

“Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor. Hechos 8:20-24

 

Esta prisión de maldad es iniquidad. ¿Ves como la iniquidad también opera en los hijos de Dios? ¿O crees que no fue efectiva la sangre de Cristo cuando Simón acepto la salvación? En ninguna manera esta es una contradicción a la palabra de Dios. Dios es muy claro cuando dice su palabra:

“él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. 1 Juan 1:9

¿Te fijas? El es fiel y justo para PERDONAR nuestros pecados y LIMPIARNOS de toda maldad, esta palabra maldad es iniquidad.

Por último para los que creen que la maldición o la iniquidad no se hereda, esto es palabra de Jesucristo:

 

“!!Ay de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres! De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, y vosotros edificáis sus sepulcros. Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán,  para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo,  desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación”.  Lucas 11:49-51

 

¡Wow! ¡Wow!¡Wow! Yo no he visto un pasaje más claro como este, en este pasaje Jesus confirma lo que dice Éxodo 20 y 34 acerca de las iniquidades o maldiciones que recogen los hijos por los pecados de los padres. Mis amigos, son palabras de Jesus, esta es una palabra reveladora y simple y sencillamente comprueba que las maldiciones e iniquidades traen consecuencias sobre los hijos. No te engañes a ti mismo creyendo que Dios es injusto y que no tiene misericordia. No te engañes que tu no heredas pecados de padres y ancestros. Jesus ya hizo la obra solo necesitas creer y arrepentirte de los pecados de tus ancestros. Principalmente idolatría, religiosidad e incredulidad son los impedimentos mas grandes.  

Yo no sé si tú no has podido avanzar en tu vida cristiana, ves que otros avanzan más y tú te has quedado atrás. Te encuentras tu mismo en un pozo de pecado, sales y pides perdón y vuelves a caer. Crees que Dios ya se dio por vencido, cree que Dios ya no va a hacer nada contigo. Crees que Dios ya se olvido de ti. Sientes que no avanzas y que hay problemas y los problemas te persiguen. La enfermedad te persigue. No puedes perdonar, no puedes soltar a las personas que te hicieron daño. Te sientes atrapado en un círculo vicioso de pecado, te sientes aprisionado y crees que no vas a llegar a cumplir con la voluntad de Dios para tu vida. Oremos por ti.

 

Oración:

Padre en esta hora venimos humillados delante de ti, creemos que toda tu palabra es verdad. Lo que tú dices de los diezmos es verdad. Lo que tú dices de perdonar es verdad, lo que tú dices de la iniquidades es verdad. Creo en toda tu palabra. Creo en ti y me humillo delante de ti. Ayúdame a creer en ti. Ayuda mi fe. Abre mi entendimiento y dame sabiduría e inteligencia espiritual.

He leído tu palabra y creo que hay iniquidad en mi vida, solo tú conoces si ha sido heredada o transmitida de mis antepasados. Espíritu Santo te pido que me reveles los pecados ocultos de mis ancestros. Yo te pido perdón por el pecado de mis padres, de mis abuelos, de mis tatarabuelos (Menciona los pecados si te son conocidos o revelados por el Espíritu Santo).

Padre en esta hora renuncio a todo pecado de:_________________, etc, etc. (menciona y rechaza todos estos pecados). Rechazo todo pecado en mi vida y la de mis hijos, te pido que rompas estas cadenas de iniquidad en mi vida. Cancelo por la sangre de Cristo todo derecho legal que Satanás tiene sobre estos pecados.

En esta hora yo decido creer y confesar tu palabra, por el poder que tú me das y ganaste en la cruz al derramar tu preciosa sangre, cancelo y rechazo todo poder legar de Satanás sobre mi vida, la vida de mi esposa(o) y la vida de mis hijos.

Te bendigo y te doy gracias, gracias por esa libertad que tu ganas te en la cruz, no solo la salvación, sino la libertad, la salud, la prosperidad que ganaste en la cruz. Te bendigo Dios Padre y te doy gracias en el nombre de Jesucristo mi Salvador, Mi libertador y mi Sanador. Amen.

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Abdielsalas@live.com

 

Leer Que es la iniquidad en Blog Cristiano de Abdiel Salas

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