Archivo de Etiquetas: John Osteen – Que hacer cuando nada parece dar resultado – Parte 1

John Osteen – Que hacer cuando nada parece dar resultado – Parte 4

Si Dios no ha susurrado a tu corazón ninguna promesa determinada, a través de Su Palabra, y que tú has acogido si no tienes ninguna promesa definida, real y que El ha hecho viva en tu situación concreta, entonces tienes una conexión floja. Sumérgete en la Palabra de Dios, medita en las Escrituras hasta que Dios le hable a tu corazón. "Esfuérzate porque Dios te apruebe como a un obrero irreprensible que predica la verdad sin desviaciones" (2 Timoteo 2,15).

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Pastor John Osteen – Que hacer cuando nada parece dar resultado – Parte 3

Hace mucho tiempo un grupo de médicos que me examinaba, me diagnosticaron que necesitaba cirugía de corazón abierto. Me dijeron que si quería gozar de una larga vida y de salud, que tenía que someterme a esta cirugía. ¡Esa no es la mejor noticia que puedes recibir! Se trataba de algo muy serio, fue un golpe para mí y para mi familia.

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John Osteen – Que hacer cuando nada parece dar resultado – Parte 2

¿Te has encontrado alguna vez en una situación concreta donde te parece que nada de lo que has aprendido te ayuda, que nada resulta en tu favor, que no se concretiza lo que debía concretizarse? Las personas oran y buscan a Dios para prosperar, para sanarse y para liberarse del demonio. Buscan también que los dones del Espíritu Santo se manifiesten en ellos y que se les abran las puertas del ministerio. Desean tantas cosas. Oran y oran y oran, prueban todas las fórmulas que conocen, pero nada parece dar resultado.

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John Osteen – Que hacer cuando nada parece dar resultado – Parte 1

Si hubo alguna ocasión en que los discípulos, así como cualquiera otra persona necesitada, hubieran podido decir "nada parece dar resultado", se encuentra en la siguiente Escritura: "Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible." (Mateo 17:14-20).

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