La Victoría Completa

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:4).

En 1940 Inglaterra estaba próxima de un colapso. Hitler casi exterminó su ejército en Dunkirk. Las tropas alemanes les estaban bombardeando durante toda la noche. En aquel momento, envuelta por una grande obscuridad, la voz de Winston Churchill salvó todo el Inglaterra. Sus palabras hablaron alto en el corazón de los ingleses: “Defenderemos nuestra isla sea cual sea el coste; lucharemos en las playas; lucharemos en los campos; lucharemos en las calles; nosotros lucharemos en las colinas. Nosotros nunca nos rendiremos…”

Que dificultad nosotros podremos enfrentar que nos induzca la desistir? hasta que punto sabremos resistir a la tentación de dejar todo y volver atrásí Que circunstancias nos harán creer qué no vale a pena luchar?

Tenemos la costumbre de lamentar cada tropiezo o cada obstáculo encontrado adelante. Creemos que una pequeño punto ya es señal de que debemos conformar nos y acomodarnos con el fracaso. Cualquier pequeña señal de nube ya nos hace murmurar por la tempestad que hasta puede
no venir.

No debe ser así con nosotros. Somos fuertes porque tenemos la fuerza del Señor. Debemos animarnos porque Cristo venció al mundo. Debemos alzar la bandera de la conquista porque nuestro Dios ya venció todas las batallas por nosotros y lo que nos queda es tomar nuestra bendición.

Si el túnel es muy oscuro, luego hallaremos el sol del otro lado. Si las aguas son profundas y parecen querer tragarnos, el Señor está presto a extender la mano y salvarnos. Si el trayecto es angosto y difícil de atravesar, luego encontraremos pastos verdes y aguas tranquilas.

Si usted tiene Jesús en el corazón, no tema jamás, Esa es su victoria!

Paulo Barbosa

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí