¡El poder de la pericia e integridad!

La integridad, honestidad y humildad son valores muy poderosos que podemos poseer, ya que cuando los practicamos atraemos a nuestra vida la bendición de Dios. La humildad en la Biblia es algo que provoca que Dios nos bendiga, incluyendo con cosas materiales. La humildad nos trae riquezas, honor y vida.

La integridad es una de las cosas más poderosas que existen. En días anteriores, hablé de la integridad de Abimelec cuando Dios le dijo que Sara era casada, y de la integridad de Job que a pesar de todo lo que le sucedió, aún retuvo su integridad. También hablamos que cuando somos íntegros o tomamos acciones de integridad, tenemos que medir el resultado. Si eres íntegro, posees el riesgo de que en un momento de tu vida no te vaya aparentemente tan bien por causa de esto, pero ten por seguro que Dios te sacará adelante.

Ahora vemos el caso de Salomón. El día que tomó el trono, Salomón dijo que por la lealtad de su padre estaba allí. La lealtad, integridad y honradez son cosas que les puedes heredar a tus hijos. Nosotros dejamos huellas en nuestro caminar y nuestros hijos las van a seguir. Tus hijos van a aprender a hacer lo mismo que tú haces. Tú decides qué le quieres heredar. ¿Por qué no les heredas la integridad?

Si caminas en integridad, tus hijos serán dichosos por ello. Permitamos que nuestros hijos disfruten de tener padres honrados y honestos. Una vez cometí un error, tengo 19 años de casado con Sonia y rara vez nos hemos gritado o peleado. Un día íbamos caminando, los dos estábamos molestos, y yo le dije algo feo a Sonia. Mi hijo mayor, en ese entonces era pequeño, me agarró la mano y me dijo: “Papi, eso no se dice”. Me sentí como que una regadera de agua fría me cayó encima. Entonces llamé a Sonia y le pedí perdón. Se lo pedí delante de mi hijo y le pedí perdón a él también. Yo pude haber justificado mi acción, pero no iba a engañar a mi hijo; en ese momento él notó que mi palabra estaba fuera de lugar. Claro, él tuvo el mal ejemplo de un padre que le habló mal a su mamá, pero también tuvo el buen ejemplo de que le pidió perdón. No dejes de pedir perdón a la gente que has ofendido, no dejes que el tiempo pase.

Hay muchos hijos que maltratan a la gente porque eso es lo que aprendieron de sus padres. Si alguno de tus hijos va a decir cosas feas u obscenas, que no sea jamás porque lo oyó de ti. Quizá lo aprendan en la calle o se les pueda pegar algo, pero los valores como la honestidad e integridad van a prevalecer en ellos, y tarde o temprano saldrán a la luz porque están viendo lo que tú haces.

¡Comparte éste boletín con tus amigos y ensancha sus vidas!

(Este boletín es completamente gratis)