Me deleito en el deseo que sientes por Mí. Cuanto más me deseas tú, más te deseo Yo. Ya te dije que si te acercabas a Dios, Él se acercaría a ti. Yo amo a todos Mis hijos. Cada uno es muy querido y entrañable para Mí. Pero paso más tiempo con los que me desean, con los que me aman.
Cuando haces una pausa y me llamas, se produce un vacío en el espíritu que puedo llenar. En cuanto oigo tu voz que me llama, Mi atención se vuelca hacia ti. Acudo a ti, te amo, te hablo y satisfago tu necesidad. Como dije, pide y se te dará, busca y hallarás, llama y se te abrirá. Del mismo modo, cuando me llames, cuando me busques, cuando toques suplicante a Mi puerta, ten la certeza de que allí estaré.
Búscame y me hallarás; implórame y allí estaré. Quienes más me aman, más tendrán de Mí. Estoy a la disposición de todos; no obstante, quienes me tendrán serán los que clamen a Mí de todo corazón. Me hallan los que temprano me buscan. Me poseerán los que clamen a Mí, los que invoquen Mi Nombre.