En Él Yo Puedo Confiar

“Dios mío, fortaleza mía, en Él confiaré; Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío” (2 Samuel 22:3).

Un hombre y su hermana estaban visitando las Cataratas del Niágara .Ellos estaban en el barco cruzando el torrente bien abajo de las caídas, cuando su hermana se puso aterrada por el balance de la corriente. El hombre a agarro por el brazo, y volviéndose al barquero preguntó: “Con que frecuencia pasa por aquí??” “Constantemente, Señor, en los últimos doce años.” “Usted ya sufrió algún accidente?” “Nunca, Señor” “Nunca volteo con el barco? Nunca perdió una vida?” Y el barquero contestó?: “Ninguna de esas cosas, Señor.” Mirando para su hermana, el hombre dijo: “Oye lo que el barquero dijo, y a menos que usted crea que puede tomar los remos y hacer mejor de lo que Él hace, se siente y confíe en Él como yo estoy haciendo.”

 

En muchas ocasiones nosotros nos dejamos llevar por el nerviosismo y por la inestabilidad emocional simplemente porque no aprendemos a confiar en aquel que está a nuestro lado presto a dirigir cada un de nuestros pasos y acarrearnos, en seguridad, al puerto deseado de nuestra alma.

 

Conoce mejor de lo que nosotros cada detalle de la carretera a recorrer porque Él es el propio “Camino” que nos lleva a la vida abundante y eterna. Conoce todo nuestro interior y el que va por nuestro corazón y tiene la receta para una vida plena de felicidad. Al final, Es la “Vida” y nadie la conoce mejor  que Él.

 

Quien ya experimento vivir a la sombra del Omnipotente sabe que esta abrigado de los males de este mundo y que los ángeles del Señor están al rededor guardando su vida.

 

Derrumbemos  toda intranquilidad y cantemos aquel antiguo himno que decía: “Yo solo confío en el Señor, que no va fallar. Yo solo confío en el Señor, sigo a cantar. Si el mal me viene, igual, en Él confiaré. Pues a Jesús me entregue, Es mi Rey.”

 

Paulo Barbosa