Una Mujer SoñandoEl Increíble Valor de la Mujer

Efesios 5:28 “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama”.

1 Corintios 13:4-8 ” El amor es sufrido , es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

Si todos los matrimonios fueran así, ¿Qué pasaría? La Biblia nos enseña la mejor manera de caminar juntos.

El primer acto de amor esencial en un hogar es reconocer “El increíble valor de una mujer”. Fue un Dios sabio y amoroso el que dijo: “No es bueno que el hombre este solo” y le dio una mujer diseñada únicamente para proveerle compañía, o ¿Hay algo más en esto?

Casi toda la gente conoce el pasaje que narra cuando Dios creo a la mujer diciendo: “Le haré ayuda idónea para él”. La palabra hebrea para ayuda en realidad significa:

Alguien que completa. Esta palabra se utiliza en todo el Antiguo Testamento para hablar de Dios como nuestra ayuda, aquel que completa lo que falta o que hace lo que nosotros no podemos hacer por nosotros mismos. Una de las cosas que debería aumentar el honor que un esposo le da a su esposa es: comprender que Dios la ha creado a ella para ayudarle a él en áreas para las cuales no está naturalmente dotado. En otras palabras, una esposa esta diseñada para proveer a la relación
matrimonial elementos que el esposo no posee naturalmente.

El verdadero amor es Honor puesto en Acción, sea cual sea el costo. Proviene de un corazón que reboza del amor de Dios, lo cual nos libera para buscar los intereses de la otra persona.

En esencia, una familia unida es aquella en la que sus miembros se respetan, se honran mutuamente y experimentan un profundo lazo de intimidad. Colosenses 3:19 “Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas”.

Veronica Morataya 

Para: www.DevocionalesCristianos.org