Una mujer abnegada.

Abigail, es una de las mujeres de la Biblia, que ha dejado huella y ha
sido de inspiración para otras mujeres.

Su ramillete de cualidades nobles indican amor y dependencia del Padre
Celestial. Abigail, era una mujer “bella e inteligente”
(I Samuel 25:3 )

Como mujeres creyentes en el Señor, necesitamos entendimiento para
vivir sabiamente en medio de una sociedad que no busca el conocimiento
de Dios.

Así como Abigail, podemos actuar con sabiduría y tomar decisiones que
pueden llegar a ser históricas.

El acto hospitalario de Abigail de ofrecer alimentos a los siervos de
David, a quienes su esposo había rechazado, resultaron en un
ofrecimiento de matrimonio extraordinario después de la muerte de Nabal.

En medio de circunstancias difíciles, ya sea en el hogar, el trabajo o
el vecindario, sigamos el ejemplo de Abigail en abnegación y humildad.

Para las mujeres creyentes que desempeñamos una profesión, a veces con
logros aparentemente mayores que los del hombre, a veces es difícil
influir con humildad.

Recordemos lo que dijo Jesús: “Todo el que a sí mismo se enaltece será
humillado, y el que se humilla será enaltecido”. (Lucas 14:11)

Tratemos con cortesía y cariño a nuestros semejantes.

Mediante nuestro buen testimonio podemos llevar a corazones hambrientos
a los pies del Salvador.

Esa debe ser nuestra oración a nuestro Dios, que por medio de nuestro
testimonio, podamos llevar luz y el mensaje de las buenas nuevas a
muchas almas que la necesitan.


Veronica Morataya