Para reflexionar : Dios Y Nuestro Trabajo

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te ir bien” (Salmos 128:1, 2).

Un grande cirujano tenía un hábito peculiar antes de cada operación. Iba al cuarto del paciente apenas por un instante y después sala. A causa de su grande habilidad, uno de los médicos más jóvenes le pregunta si esa costumbre tena un algo a ver con su pericia y éxito. Suya respuesta fue: “Si, existe una grande relación de fe. Antes de cualquier cirugía yo pido al Grande Cirujano que esta conmigo y me guíe en todo mi trabajo. Hay ocasiones que yo no s lo que hacer de inmediato pero luego viene un poder que s ser de Dios. Yo no concibo comenzar una operación sin pedir a ayuda de Dios.” La historia de este cirujano va más adelante. Un día un padre llega a el hospital con su hija y luego pidió: “Quiero aquel medico que trabaja con Dios.”

Que lugar hemos dado a Dios en nuestras vidas, en nuestro trabajo y en nuestras decisiones. Hemos credo que somos autosuficientes y que no necesitamos de ninguna ayuda, ni mismo de Dios o reconocemos que “con Cristo en el barco todo va muy bien” y que las chances de lograr pleno éxito son muy mayores

Si estamos desempleados y vamos a ver una colocación anunciada en el diario o indicado por un amigo, hemos tenido el cuidado de convidar el Señor para ir con nosotros Hemos orado pidiendo a l que nos ayude en la entrevista y en los tests, caso sean aplicados Hemos credo que la presencia de Jesús en nosotros podrá hacer todo el diferencia

Y, si estamos empleados, Jesús ha podido estar allí con nosotros Hemos pedido a l dirección en todo cuanto hacemos para que nuestro trabajo sea prospero y bendito Nuestros colegas perciben en nosotros una relación diaria con Dios calificando nuestro desempeño profesional

Estando o no empleados, prestemos testimonio a todos que nuestra vida esta firmada en Dios y que no haremos nada que averguence su nombre. Actuando de esa forma, sea cual sea la situación, estaremos siempre loando a Jesús y seremos mucho felices.

Paulo Barbosa Un ciego en el Internet Autor de los libros(en Portugués): Despertando Para Misiones, Mensajes Para el Corazón y Un Rayo de Sol Para Das Sombros tprobert@terra.com.br

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