Sobre el bautismo

Los judíos usaban agua para muchas ceremonias religiosas. El bautismo era una de ellas. La limpieza exterior indicaba también un Élavado? interior.
Los gentiles o extranjeros que deseaban adoptar la fe judía eran bautizados o sumergidos en agua como un rito de iniciación.
Juan el Bautista usaba el bautismo como signo externo de que aquellos que habían escuchado y aceptado sus enseñanzas estaban verdaderamente arrepentidos de su vida anterior.
El bautismo en las limpias aguas del río Jordán simbolizaba que se limpiaban los pecados y faltas del pasado y se estaba listo para comenzar una nueva vida.
Mateo 3.5-7 (TLA) narra de la siguiente manera esta confirmación de fe: Muchos iban a oír a Juan. Llegaban no sólo de los alrededores del río Jordán, sino también de la región de Judea y de Jerusalén. Confesaban sus pecados y él los bautizaba en el río.
La palabra bautismo significa sumergir. Y la mayoría de las veces el término tiene en la Biblia su significado literal.
También se usa en el sentido figurado de sufrimiento o martirio, como es el caso de Marcos 10.38 (RVR-60), cuando Jesús dice: ¿Podéis ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?
Aunque la Traducción en Lenguaje Actual es aquí más explicita:¿Están dispuestos a sufrir todo lo malo que va a pasarme?
Jesús dijo a sus discípulos que bautizaran a todos aquellos que se hicieran cristianos a consecuencia de sus prédicas.
El apóstol Pablo comentaba así la idea del bautismo entre los primeros creyentes: Ustedes bien saben que, por medio del bautismo, nos hemos unido a Cristo en su muerte. Al ser bautizados, morimos y somos sepultados con él; pero morimos para nacer a una vida totalmente diferente (Romanos 6.3, 4, TLA).
El bautismo, realizado de diversas maneras, continuó siendo hasta hoy una práctica de la iglesia cristiana.