Para reflexionar – Todo Tiene Su Tiempo

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” (Eclesiastés 3:1).

se cuenta la historia de un soldado cuya ausencia fue sentida en medio del alboroto de la batalla. Nadie sabía lo que había acontecido con Él. se sabía apenas que Él no se encontraba en ninguna de las filas. En cuanto una oportunidad apareció, un oficial salió a buscarlo y, para su sorpresa, descubrió que el soldado, durante la batalla, estuvo se distrayendo en un jardín florido. Cuando le fue preguntado lo que hacía en aquel local, se disculpó y contestó: “Señor, yo no estaba haciendo nada de malo.” Pero !fue juzgado, condenado y fusilado!

Este es un triste pero verdadero retrato de muchos que gastan su tiempo de manera vana, indiferentes a Dios y recusándose continuación a las enseñanzas de Su Palabra, no teniendo ninguna respuesta mejor que dar que: “Señor, no estoy haciendo nada de malo.” Cuál ha sido nuestro compromiso con las cosas del Señor? hasta que punto hemos observado Su Palabra y buscado vivir de manera de glorificar su nombre en cada una de nuestras actitudesí Comprendemos que necesitamos ser sal para dar sabor al mundo y luz para alumbrar las tinieblas que se levantan por todas partes o juzgamos que eso no es importante y que nada hay de malo en “distraernos” con los atractivos que el mundo engañador nos ofrece?

Es claro que necesitamos de momentos de recreo y entretenimiento, de pasear con nuestros seres queridos y de descanso para restaurar nuestras fuerzas, pero, como buenos soldados del Rey Jesus, debemos también estar listos para servirlo con grande determinación y alegría. Y las bendiciones obtenidas de nuestro trabajo para el Señor producen regocijo aún mayor de lo que experimentamos en nuestros momentos de diversión personal. Permanece firme en las filas del Señor o suele se distraer “lejos de Él?”

Paulo Barbosa