Caminando en Soledad

Arturo Quirós Lépiz

Recuerdo una etapa de mi vida donde no sabía quien era. Era joven y con mucho que dar mas sin embargo, no sabía hacia donde iba. Tengo que ser sincero al contar que el mundo me atemorizaba y no sabía si iba a ser buen profesional o buena persona. Nisiquiera sabía si podría graduarme pues cuando el temor se apodera del corazón de un ser humano no nos creemos capaces de realizar nada.

Me sentía como que iba caminando por una enorme autopista donde los autos avanzaban a gran velocidad y muy junto a mi, y siento que caminaba sin ninguna compañía. Entonces en cierto punto del camino y una historia que contaré luego me encontré con Dios. Uno que nunca había conocido y que me dí cuenta que siempre había estado a mi lado.

Tal vez hoy te encuentras lejos de tu familia o pasando una difícil situación con tu pareja, o las cosas en tu familia no andan bien y te sientes sin fuerzas, o dentro de un círculo del cual no sabes si podrás salir.

Dios no es magia y tampoco hace siempre su voluntad cuando nosotros lo deseamos. Pero si pides con todo tu corazón, te entregas con todos tus sentidos y crees firmemente Dios te dará lo que pides. Y si de algo puedes tener la completa certeza, es de que nunca en tu vida, aun en los peores momentos de tu relación con Dios, ha estado lejos de tí.

Si crees que caminas en soledad mira dos veces, Jesús está a tu lado acompañándote.