Qué estoy sembrando?

La vida cristiana opera en el mundo espiritual, como el proceso de la siembra y la cosecha lo hace en el ámbito natural: Según lo que sembremos así cosecharemos. Si sembramos semillas de mostaza, crecerá un arbol de mostaza y cosecharemos el fruto de la mostaza. No es posible sembrar uvas y cosechar manzanas. A veces en nuestra vida nos quejamos de nuestras desdichas presentes, pero no nos hemos dado cuenta que en el pasado hemos sembrado malas semillas y ahora estamos cosechándolas.
En la cosas de Dios si usted siembra obediencia siempre cosechará bendición. Cosechar obediencia puede ser decir la verdad y no mentir, no apropiarme de lo que no me corresponde, tratar bien a mis semejantes, darle a Dios lo que le corresponde en la faz económica; etc. En cada momento de nuestras vidas estamos sembrando y sembrando y a la vez cosechando y cosechando. Teniendo en cuenta que cosecharemos nuestra propia siembra (buena o mala) decidamos, a partir de ahora, asegurarnos en cada cosa que hagamos (o siembre) colocar una buena semilla de acuerdo a lo que Dios espera de nosotros. De esa manera veremos, en poco tiempo, el huerto de nuestra vida totalmente bendecido por el Señor.

Ritchie Pugliese