DEVOCIONAL “¿POR QUÉ PROSPERÁN LOS MALVADOS?”

 

“Tú, Señor, eres justo cuando argumento contigo. Sin embargo, quisiera exponerte algunas cuestiones de justicia. ¿Por qué prosperan los malvadosí ¿Por qué viven tranquilos los traidoresí (Jeremías 12:1NVI)

Hace pocos días recibí una carta, de un joven latino de 24 años, quien se quejaba y hasta odiaba a Dios,porque perdió sus estudios, trabajo y tenía enfermedades incurablesQué penacuando se tiene un mal concepto del Señor y se desconoce la soberanía y justicia divina.

La Biblia nos presenta varios casos de líderes que se quejaron contra Dios. En el Salmo 73 Asaf un hombre piadoso se queja contra Dios por la prosperidad de los impíos, hasta que entiende su vida temporal
Job un hombre perfecto y temeroso de Dios dijo“¿Por qué viven los impíos y envejecen, y aun crecen sus riquezasí” Habacuc 1:13 dice: “¿Por qué, pues, ves a los criminales y callas cuando destruye el impío al que es más justo que él?”.

Ahora Jeremías el melancólico y profeta llorón reconoce al Dios justo y le lleva su queja en medio de su dolorDios le responde: “Si corriste con los de a pie y te cansaron, ¿Cómo contenderás con los caballosí”.Recordemos que Dios nos prueba para superar un obstáculo, de no superarlo no estamos preparados.

Si Jeremías no es capaz de soportar una prueba ligera, mucho menos estará en condiciones de afrontar los peligros que se avecinan y que serán mucho más graves. El poema introduce temas diferentes como una devastación, el destino de los pueblos vecinos. Hay un contenido universalista del anuncio profético. Incluso los enemigos de Israel podrán pertenecer al pueblo de Dios si se convierten a Jehová (RV95)

Es mejor llevar la queja a Dios y preguntarle ¿Para qué permites esto, Señor?Consuélate que Él sabe lo que hace, y descansa en Él.

Busca adorar a Dios y ora para que sigamos edificando tu vida en el poder de Cristo, y por quienes apoyan este Ministerio.

REFLEXION:

Nunca acuses a Dios de la injusticia en el mundo, porque la misma es causada por los seres humanos.