navidad-es-jesus-nacimientoFelicidad, Presente de Navidad!

“que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:11).

El comediante Don DeLuise relata que hubo un tiempo obscuro en su vida en la que nada lo hacía sonreír. Dijo Él: “Todo en mi vida va mal. Vivía desesperanzadamente y me sentía completamente inútil.” Al aproximarse la Navidad, su hijo pequeño le pregunto que le gustaría de recibir de regalo.

DeLuise, desanimado, contesto: “Felicidad — y tu no puedes dar me eso.” Cuando llego el Día de Navidad y la familia abrió sus regalos, el niño entrego a su padre un pedazo de cartón donde estaba escrita con letras un tanto borroneadas, la palabra felicidad. El niño dijo: “Mira, papá, yo puedo darle felicidad!”

Hay una costumbre entre el mundo cristiano de intercambiar regalos en el Día de Navidad. Paquetes coloridos, lazos dorados y niños ansiosos esperando el tan soñado regalo.

Además del brillo de la ornamentación característico de esta fiesta de fin de año, vemos a la familia reunida, la mesa arreglada, de acuerdo con el poder adquisitivo de cada uno, con las más deliciosas comidas. Es una noche de mucha alegría para todos.

Y que pasa por ocasión de la Navidad? Que significado tiene para nosotros mas allá de una noche festiva? Hemos tratado la Navidad apenas como un día donde damos y recibimos regalos de amigos y parientes o representa algo mucho más profundo y marcante para nuestra vida cristiana?

El hijo de DeLuise, en aquella noche de Navidad, trajo grande alegría al corazón del padre, pero la verdadera felicidad no viene de un amigo o pariente, pero del propio dueño de la fiesta, Jesucristo. Nació para que con memorásemos la Navidad, para que tuviésemos los pecados perdonados, para dar nos vida y vida con abundancia, para que nuestros nombres fuesen escritos en el Libro de la Vida, para que la felicidad no fuese apenas una palabra escrita en
un pedazo de cartón, pero fuese real y abundante para toda el eternidad.

Jesús nació en un pesebre en Belén, y continúa naciendo a cada día en nuestros corazones. Colorea y da brillo a nuestra existencia y firmados en Él, con memoramos la Navidad todos los días del año.

Deje a Jesús darle la felicidad y retribuya el regalo dándole su corazón.

Paulo Barbosa
Un ciego en el Internet