Lectura: Hechos 2:29-42
 

Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión. Hechos 2:42

En su libro Why Christians Sin [ por qué pecan los cristianos ], J. Kirk Johnston cuenta de una joven rusa que antes de la caída del Telón de Acero, le permitieron visitar a sus parientes en Canadá. Ella era una joven devota cristiana,y sus amigos supusieron que iba abandonar el país definitivamente y a pedir asilo en Canadá o los Estados Unidos debido a la opresión contra los cristianos en la U.R.S.S. Pero se equivocaron. Ella quería volver a su país.

Esta mujer rusa dijo que la gente en occidente estaba demasiado ocupada en adquirir cosas materiales y no se preocupaban por sus relaciones. En su país, la comunión cristiana era esencial para la fe porque daba apoyo y el aliento que necesitaban tan desesperadamente.

La comunión cristiana genuina involucra mucho más que una visita con una taza de café en la cocina de la iglesia entre el servicio de adoración y la escuela dominical. Es amarse unos a otros en familia de Dios, cuidarse los unos a los otros, compartir unos con otros, llevar los unos a los otros las cargas de los otros y regocijarse y entristecerce juntos. Y, naturalmente, hay la elevadora comunión cuando adoramos, cantamos y oramos juntos.

Sí, una de las mayores bendiciones de que puede gozar un creyente es la comunión de los santos.

 

LA COMUNIÓN CRISTIANA ES ESENCIAL PARA EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL.