"¿Hasta cuándo, Señor, he de pedirte ayuda sin que Tú me escuchesí ¿Hasta cuándo he de quejarme de la violencia sin que Tú nos salvesí ¿Por qué me haces presenciar calamidadesí ¿Por qué debo contemplar el sufrimiento? Veo ante mis ojos destrucción y violencia; surgen riñas y abundan las contiendas. Por lo tanto, se entorpece la ley y no se da curso a la justicia. El impío acosa al justo, y las sentencias que se dictan son injustas."
________________
Habacuc 1:2-4 (NVI)