"La palabra  de  Cristo  more  en  abundancia  en  vosotros,
enseñándoos y exhortándoos unos a otros en  toda  sabiduría,
cantando con gracia  en  vuestros  corazones  al  Señor  con
salmos e himnos y cánticos espirituales" (Colossenses 3:16).

Una Iglesia en el Colorado, USA, adoptó una comunidad en  el
México. El  pastor  Rick  Rusaw  dijo,  "Debido  a  que  esa
adopción, hemos viajado constantemente  para  Nuevo  Rosita,
México. En un viaje con  varios  furgones,  autos  y  muchos
otros vehículos, fuimos bloqueados por un inflexible  guarda
de la frontera. Finalmente, un oficial, responsable  por  la
inspección, nos dijo: "Permitiremos que  ustedes  crucen  la
frontera, pero se recuerden que nosotros les hicimos un gran
favor." Un de los jóvenes de nuestra Congregación explicó lo
que el oficial había dicho para nuestro líder que se dirigió
al guarda y preguntó: "¿Cuánto debo yo ser grato?" Lo guarda
de la frontera contestó:  "40  dólares  sería  una  gratitud
suficiente."

¿Tenemos nosotros mostrado al Señor Jesus Cristo la gratitud
por las muchas bendiciones qué ha derramado  sobre  nuestras
vidasí ¿La alegría por hacernos hijos de Dios  ha  alumbrado
nuestros pasos y servido de estímulo  a  nuestros  amigos  y
parientesí  ¿El  alabanza  y  glorias  a  nuestro  Dios  han
predominado sobre las quejas y murmuracionesí

La muerte de Cristo en la cruz del Calvario  es  un  ejemplo
maravilloso de lo cuanto yo debo ser grato. Dios hizo a cada
un de  nosotros  un  gran  favor  que  merece,  ciertamente,
nuestra gratitud. El "favor" del guarda de la frontera costó
una cuantía en dinero, pero el  regalo  del  Señor  nos  fue
ofrecido gratuitamente. Tenemos un motivo  muy  grande  para
ser gratos.

"¿Lo grato que yo venía a ser?" Es una gran  pregunta  a  yo
hacer a mi Salvador.

¿Usted ya hizo ésa pregunta?