Meditación
"..Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.." ( Lucas 15:11-32).
Imagínese al hijo prodigo cuando estaba alimentado a los cerdos. Mientras esparcía las algarrobas, su estómago crujía y se ponía a pensar que esos animales se alimentaban mejor que él. ¡Había caído tan bajo que llegó a envidiar la suerte de los cerdos!

Es interesante ver lo que él consideró su única alternativa: "Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti" (Lucas 15:18).

Cuando el hijo prodigo consideró sus alternativas, escogió el único lugar donde había recibido gracia. Aunque iba decidido a ser considerado un jornalero más, en su corazón sabía que los brazos de su padre lo esperarían abiertos.

No importa cuán alejado de Dios esté usted, Él lo espera con los brazos abiertos. La gracia del Señor siempre está disponible para todos.

Alguién escribió: "He descubierto que todo lo bueno proviene sólo de Dios, y que en mí, sin la gracia divina del Señor, no hay nada sino imperfección… Lo único en que puedo gloriarme es en que no hallo nada en mí en que pueda gloriarme".

Nadie puede alejarse demasiado de Dios, porque, de todas maneras, lo único bueno que hay en nosotros provino de Él. Vuelva hoy mismo a su Padre celestial. Él lo espera con los brazos abiertos.

Seleccionado
Señor, si alguién que ha leído este mensaje se encuentra alejado de Tí, dejale sentir de tu amor en este momento para que como el hijo pródigo pueda volverse a Tí. En el nombre de Jesús. Amén y amén.
Sólo entre tú y Él
  • ¿Qué tanto conozco de la gracia de Diosí
  • ¿Creo que puede haber algo que rompa mi RELACION con Jesúsí
  • ¿Reconozco que no importa el lugar en donde me encuentre puedo regresar a la casa de mi Padre celestial?