¡Oíd ahora!

por Jonathan Sarfati

Publicado por primera vez en la revista Creation 23(4) septiembre-noviembre del 2001

La razón principal por la cual podemos saber de dónde proviene un sonido es a través de las diferencias de tiempo entre las ondas sonoras al llegar a cada oído (diferencia inter-aural de tiempo, DIT); al igual que una intensidad más aguda en el oído más cercano. Sin embargo, una pequeña mosquita hembra, Ormía ochracea, puede detectar un chirrido de grillo macho para poner sus huevos en él, aunque las orejas de la mosquita están a una distancia de .5 mm., o sea que la DIT está a sólo 11/2 ms (microsegundos = millones de un segundo), y el margen de diferencia de intensidad es casi nulo.

¿Cómo puede hacer esto? Los tímpanos de la mosquita están conectados por un puente flexible. La resonancia resultante significa que la diferencia en tiempo, se incrementa casi 40 veces, y el tímpano más cercano al sonido vibra hasta 10 decibeles más fuerte.

Además, los nervios de cada uno de los oídos de la mosca reacciona en un tipo de código por la que su diferencia de tiempo es aún cinco veces mayor (vea el recuadro). Finalmente, el programa del vuelo de la mosca está ligado a las señales de sus oídos, por lo que puede detectar las direcciónes a seguir dentro de los 2°, al igual que los humanos.

La tecnología mecánica y el procesamiento de señales de esta mosca se está utilizando como ejemplo para mejorar los aparatos auditivos, los cuales normalmente no pueden detectar la dirección del sonido, y pueden ser utilizados para diseñar micrófonos miniaturas direcciónales.

Una vez más, El Diseñador Maestro ha enseñado a los mejores diseñadores humanos algunas lecciones. Tristemente el reporte principal de investigación declaró al oído de la mosquita una innovación evolutiva, sin la más mínima explicación de cómo la estructura mecánica y el sistema nervioso codificado se pueden llevar a cabo por las mutaciones pequeñas y la selección natural.

Referencia:

Mason, A.C. Oshinsky, M.L. y Hoy, R.R., Hyperacute directional hearing in a microscale auditory system (Audición direcciónal híperaguda en un sistema auditivo a microescala), revista Nature 410 (6829): 686-690, 5 de abril 2001: Narins, P.M. In a fly's ear (en el oído de la mosca), mismo tomo, pp. 664-645; chirrido de grillo, p.ix.

Jonathan Sarfati. El doctorado del Dr. Sarfati en Química física es de la Universidad Victoria en Wellington, NZ. También es el autor del libro Refuting Evolution (Refutando la Evolución) que ha vendido más de un millón de copias. Un campeón de ajedrez retirado, él ahora trabaja de tiempo completo en Respuestas en Génesis en Australia.

Un diseño más sabio

La mosquita mencionada en el artículo principal, no es la única criatura con un sorprendente mecanismo de alta tecnología en sus nervios de los oídos para ayudarla a determinar la dirección del sonido.

El búho tiene un oído direcciónal muy agudo grandemente debido a la manera que los nervios procesan el tiempo aural y las diferencias en intensidad.

La mayoría de las neuronas (células nerviosas) se prenden cuando las señales que llegan se , y actúan como un transistor en un circuito electrónico.

Pero ´las neuronas en el mapa auditivo en los búhos se multiplican', así es que cada uno, es mas como un pequeño procesador, electrónicamente hablando es mucho más poderoso.

Peña, J.L and Konishi, M., Auditory spatial receptive fields created by multiplication (Campos receptivos de audición especial creado por multiplicación), revista Science 292 (5515):249-252, 13 de abril 2001: Helmuth, L., Location neurons do advanced math (Las neuronas de localidad hacen matemática avanzada), mismo tomo, p. 185.