DISCIPLINAS LIBERTADORAS

Enfrentando la muerte

Una de las pruebas más duras que tendremos que enfrentar será la muerte de un ser querido. Es muy difícil mantener las cosas en perspectiva cuando la muerte golpea la puerta de nuestra casa, ¿verdad?

El hombre moderno trata desesperadamente de prolongar la vida, y hasta intenta vencer su poder–creyendo en su interior que podrá lograrlo. Los científicos y los médicos continúan desarrollando métodos extraordinarios para que los enfermos y moribundos vivan un poco más–medicamentos, trasplantes, medios mecánicos.

Sin embargo, la muerte continúa cosechando sin ningún tipo de prejuicios en lo que se refiere a edad, raza, nivel social o educación. La muerte sigue siendo cínica, cruel pero real. Nadie escapa de su mano helada. Todos hemos de tener nuestro encuentro con ella. No estamos exentos ni por dinero, ni por fama ni por la inteligencia que poseamos. Todos hemos de sucumbir.

Ahora bien, como creyentes, ¿cómo debemos responder cuando muere un querido familiar o un amigo?

Muy poco antes que mi padre muriera, se incorporó en la cama y cantó una canción sobre el cielo. Luego volvió a apoyar su cabeza en la almohada y dijo: "Me voy a estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor."

Papá había entregado su vida a Cristo nueve años antes; estaba seguro de que pasaría la eternidad con el Señor. Tenía 36 años de edad cuando se fue a la gloria. Yo en ese entonces tenía 10. El falleció algunas horas antes de que yo regresara a casa de la escuela de pupilos donde estaba estudiando. Cuando bajé del tren, no sabía con exactitud lo que había pasado, pero corrí a casa. Cuando iba llegando, comencé a oir llantos.

Algunos parientes trataron de ponerse en mi camino, pero yo pasé corriendo entre ellos y llegué a la puerta de entrada antes de que mamá se diera cuenta. Al ver el cuerpo muerto de papá, rompí a llorar.

La muerte de mi padre hizo que me sintiera completamente devastado. Mi mundo estaba hecho pedazos y era un mar de confusión. Estaba enojado con todo y con todos. Es injusto, decía. ¿Por qué
papá no pudo morir de viejo como los otros padresí

A la mañana siguiente, un misionero dio el mensaje antes del entierro. En ese momento tuve la absoluta seguridad de que mi papá estaba en el cielo.

Por supuesto que lo seguía extrañando terriblemente. Por supuesto que sentía el profundo dolor. Pero podía descansar en la confianza de que un día podría volver a verlo.

El dolor es una parte normal ante la muerte de alguien que amamos. Nos duele la muerte de otros creyentes, pero no como a aquellos que no tienen esperanza (1 Tesalonicenses 4:13).

Jesús nos da estas palabras de consuelo: "No se preocupen ni sufran. Si confían en Dios, confíen también en mí. Allá donde vive mi Padre hay muchas moradas y voy a prepararlas para cuando vayan. Cuando todo esté listo, volveré y me los llevaré a ustedes, para que estén siempre donde yo esté" (Juan 14:1-3 BD). Esta es nuestra bendita esperanza como cristianos.

Por cierto que el proceso de dolor es totalmente normal para nuestro bienestar emocional y físico. Pero como cristianos no tenemos que ser consumidos por ese dolor ni tenemos que dejar que el enojo o la amargura echen raíces en nuestro corazón.
Haga usted una oración al Señor agradeciéndole por la gloriosa esperanza que tiene como cristiano. Agradézcale que podrá enfrentar la muerte con paz, sabiendo que no es el fin, sabiendo que la muerte sólo es la puerta desde la tierra al cielo. ¿No es reconfortante saberlo?

Luis Palau

Devocionales Cristianos www.devocionalescristianos.org

  • Desde que naci y tengo sentido de razon siempre e sido cristiana, hasta el dia de hoy entre mi familia e perdido a 2 maravillosos y amados familiares a los 12 anos a mi abuelo materno, fue el primer golpe fuerte que tuve, significaba mucho para mi renege a Dios no se cuantas veces, aunque soy peruana me case con un japones y al venir al Japon con el a vivir tuve mucha suerte con mis suegros principalmente con mi suegra, me apoyo en todo desde el principio y llegamos a querernos como verdaderas madre e hija, pero hace 4 anos fallecio, fue mi 2do gran golpe senti que habia perdido todo, aunque soy cristiana participe en el velorio aqui es otra religion,mas no puedo escribirlo no renege con Dios por quitarme otro ser amado, solo le di gracias ya que ella fallecio en la forma mas bella, sentada en el sofa viendo television sin dolor, eso lo que pienso yo y la familia,por haber sido tan buena Dios se la llevo sin dolor ni sufrimiento alguno, ustedes creen en el renacimiento y en que las personas queridas vienen en los suenos a comunicarse con uno?

  • La muerte debe ser una liberación; quizás para algunos, la posibilidad de encontrar la felicidad.
    ¿Hay algo en la Biblia que trate sobre los treinta siguientes días posteriores al fallecimiento de las personas?
    Que sean bendecidos.