¡Piensa Líder Juvenil!

Por Jonathan Peralta

No hay tiempo para nada, todo ocurre muy rápido.  Ya no podemos calentar una tetera, tenemos un hervidor eléctrico; no hay tiempo para tostar un pan, el microondas está a disposición para sacarnos de cualquier apuro; no queda tiempo para leer el libro y hacer la tarea, pero podemos ir al Internet y buscar lo que nos sirve para entregar al día siguiente un trabajo que, probablemente, será casi el mismo que todos entregarán.

¿Qué tiene que ver todo esto con el ministerio juvenil?  ¿Qué tiene que ver la falta de tiempo?  Quizás hasta te preguntes por qué no voy directo al grano ¿Sabes cuál es el problema?  El problema es que todos los adelantos para hacer las cosas más rápido nos han quitado una buena costumbre: pensar.  Somos la generación de la rapidez, la generación del ipso facto, del “ahora mismo ya” y esto nos afecta de una manera que no nos imaginamos.

Antes fueron los jóvenes “X”, hoy podríamos llamar a esta generación los “copy – paste” ¿recuerdas estas palabrasí  Sí, son las que ves cuando estás recortando información de Internet y pegándola en Word.  Lamentablemente los líderes y pastores de jóvenes no se escapan de está generación ¿cómo nos podemos dar cuenta de esto?  No es muy difícil, basta sólo con que vayas a visitar unos cuantos grupos de jóvenes y veas lo que están haciendo, creo que lo puedo enumerar: Canciones o dinámicas (tal vez esto varíe en el orden) un devocional o una prédica, unas canciones más, unos avisos, quizás un juego más y tenemos lista una nueva reunión de jóvenes.  No te imaginas todos los grupos que he visitado y en cuantos he visto lo mismo ¿Qué hay de malo en esto?  En algunas iglesias nada, en otras prácticamente todo.

Me pregunto lo siguiente, si entendemos que todos los jóvenes son diferentes ¿por qué creemos que a todos les va a servir el mismo sistema de trabajo?  Aquí va la primera máxima:

“QUE A ALGUIEN LE RESULTE ALGO DE CIERTA FORMA NO SIGNIFICA QUE A OTRO LE DARÁ EL MISMO RESULTADO” Teniendo es cuenta esta problemática quizás tengamos un buen punto de partida para comenzar a pensar el porqué de que nuestros “cultos juveniles” lleguen a ser monótonos y no den el resultado que nosotros esperamos y, mucho menos, el que Dios espera.
Ah, se me olvidaba, el que tengas más o menos implementación en tus reuniones no significa que estés haciendo las cosas diferentes; un proyector más, un local exclusivo para el grupo, en este aspecto, da lo mismo.

La culpa es de nosotros, pero no en su totalidad.  Estamos acostumbrados a ir, semana tras semana, mes tras mes, a cultos que son cada vez más litúrgicos y que nos hacen pensar que justamente el pensar esta mal.  G.  K.  Chesterton, un notable y gracioso escritor inglés escribió “la iglesia nos pide que nos saquemos el sombrero antes de entrar en ella, pero no la cabeza”, me parece que lo segundo está pasando en estos días, nos quedamos con la idea de que todo lo que resultó antes no tendría porqué no funcionar hoy en día, y vemos a los jóvenes con cara de “!Auxilio, sáquenme de aquí!”.  Talvez digas: “los jóvenes de mi iglesia no son así, a ellos les encanta estar en las reuniones”, el problema es que no me refiero a los jóvenes que están adentro (me da un poco de miedo ocupar “adentro”), me refiero a los que quieres alcanzar, a aquellos que encuentran ñoñas las reuniones, los que pasan por afuera de una iglesia y dicen “este es el último lugar en donde me gustaría estar”, son ellos los que necesitan imperiosamente a Jesús, ellos son los enfermos y nosotros los sanos que estamos muy cómodos dentro de las cuatro paredes que, más que albergarnos, muchas veces nos separan de ellos.

Quizás esta primera sentencia nos haga reflexionar un poco en el trabajo que estamos haciendo.  Creo en la necesidad de poder pensar que todos los jóvenes son diferentes, que todos proceden de niveles sociales, económicos y culturales diferentes ¿hemos pensado en esto para crear un sistema que sea el adecuado para el entorno en el que trabajamosí

¿Hemos visto en dónde Dios está trabajando en tu comunidad para asociarte a Él?  Si no es así !Prepárate!  Se viene un trabajo duro, pero que traerá como recompensa el respaldo de estar haciendo las cosas de la forma y en el lugar que Dios quiere ¿estás listo para lo que se viene?

Liderazgo Juvenil .