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¿Qué Hace A Jesucristo Tan Diferente de todos?

¿Qué Hace A Jesucristo Tan Diferente de todos?

Los hombres y las mujeres a través de los siglos han tenido opiniones divididas con respecto al significado de esta pregunta:

¿QUIÉN ES JESÚS?

¿Por qué hay conflicto sobre este personaje? ¿Por qué usted puedes hablar de Dios y nadie se disgusta, pero tan pronto como menciona a Jesús, la gente suele evitar la conversación? O se ponen a la defensiva. ¿Por qué las personas no se ofende cuando oyen los nombres dé?

Mahoma: Fundador del Islam, la religión de los Musulmanes.

Buda: Fundador del Budismo, la religión de los países asiáticos.

Confucio: Fundador del principal sistema de pensamiento Chino O cualquier otro líder religioso?

La razón es que ninguno de estos declaró ser DIOS pero Jesús SI LO AFIRMÓ. Ese es el motivo por el cual Él es tan diferente de los demás líderes religiosos.

No sé cuál es tu posición pero cualquiera que habla de esa forma en medio de un lugar cuya fe en Dios era el tema principal (Israel) tiene que ser un verdadero tonto, un demente, un loco o el verdadero Dios y Señor.

SIGNIFICADO DE LA PALABRA JESUCRISTO

Su título afirma que Jesús es el Rey y Sacerdote prometido en las profecías del Antiguo Testamento

El Nuevo Testamento presenta categóricamente a Cristo como Dios A Jesús se le llama Dios:

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,” (Tito 2:13) (leer también Juan 1:1; Hebreos 1:8; Romanos 9:5; 1 Juan 5:20,21)

Jesús es presentado como un Ser existente por Sí mismo: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” (Juan 1:4)(leer también Juan 14:6).

Jesús es presentado como Uno que posee vida eterna: “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” (1 Juan 5:11-12,20).

Jesús es Omnipresente (está en todas parte al mismo tiempo): “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mateo 18:20)(leer también Mateo 28:20)

Jesús es Omnisciente (que todo lo sabe): “Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido.

Jesús le dijo: Bien has dicho: “No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad” (Juan 4:16-18)(leer también Juan 6:64; Mateo 17:22-27).

Jesús es Omnipotente (Todopoderoso): Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen? (Mateo 8:26-27)(leer también Apocalipsis 1:8; Lucas 7:14,15).

Jesús fue adorado durante su ministerio en la tierra

1. Jesús recibió adoración como Dios: “Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios”(Mateo 14:33)(leer Mateo 28:9).

2. Jesús en ciertas ocasiones exigió que se le adorara como Dios: “Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios” (Hebreos 1:6) (leer también Juan 5:23; Apocalipsis 5.8-14).

Dios condena fuertemente el que se adore a seres creados (criaturas). Si Cristo fue un ser creado por Dios y recibe adoración, entonces los cristianos que hicieron tales cosas en la Biblia serían dignos de condenación y de la ira de Dios. Pero no es así, aquellas personas que adoraron a Jesús lo hicieron correctamente y no fueron reprendidos ni condenados, por eso su adoración fue recibida por Cristo porque él es Dios.

Los judíos, que conocían bien la forma correcta de adorar a Dios reconocieron en Jesús al Dios encarnado La mayoría de los seguidores de Jesús eran judíos devotos que creían en un Dios verdadero. Eran monoteístas convencidos, no obstante, le reconocieron como el Dios encarnado.

Pedro: “Jesús les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mateo 16:15-17).

Esteban: “Mientras lo apedreaban, Esteban oraba y decía: “Señor Jesús, recibe mi espíritu”. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado Habiendo dicho esto, durmió (Hechos 7:59-60).

Marta: Juan 11:21-27

Natanael: Juan 1:46-49

Tomás: Juan 20:26-29 Hasta aquí usted podrá objetar que todas estas referencias son de los que otros dijeron de Cristo y no de lo que Él dijo con respecto de sí mismo.

Jesús afirmó categóricamente ser DIOS En la Biblia, no hay un registro de Jesús diciendo las palabras precisas, “Yo soy Dios.” Sin embargo, eso no significa que Él no proclamó ser Dios.

Tome por ejemplo, las palabras de Jesús en Juan 10:30, “Yo y el Padre uno somos”. A simple vista, esto no parecería ser una afirmación de ser Dios. Sin embargo, escuche la reacción de los judíos a Su declaración, “Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios” (Juan 10:33).

Los judíos entendieron la declaración de Jesús al afirmar ser Dios. En los versículos siguientes, Jesús nunca los corrige diciéndoles, “Yo no afirmé ser Dios”. Eso indica que Jesús realmente estaba diciendo que era Dios al declarar, “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30).

Juan 8:58 es otro ejemplo. Jesús les dijo “De cierto, de cierto os digo: antes que Abraham fuese, yo soy”. Nuevamente, en respuesta, los judíos tomaron piedras para arrojárselas (Juan 8:59). ¿Por qué los judíos querrían apedrear a Jesús, si Él no hubiera dicho algo que ellos creían era una blasfemia, concretamente, una afirmación de ser Dios?

Los seguidores de Jesús rechazaban ser adorados como a Dios Ahora, a modo de contraste, consideremos que cuando Pablo y Bernabé estando en Listra milagrosamente sanaron a un hombre por el poder de Dios, y la multitud gritaba, “Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros” (Hechos 14:11), Pablo y Bernabé percibieron que las personas se preparaban para adorarlos, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces y diciendo:

‘Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay’ (Hechos 14:14,15).

En cuanto percibieron lo que estaba ocurriendo, inmediatamente corrigieron el grotesco malentendido de que ellos eran dioses. A diferencia de Pablo y Bernabé, Jesús nunca procuró corregir a sus seguidores cuando estos se arrodillaban ante él y le adoraban.

En efecto, Jesús consideraba tal adoración como algo perfectamente apropiado. El hecho de que Jesús abiertamente recibió (y permitió) adoración en varias ocasiones dice mucho sobre su verdadera identidad.

Éxodo 34:14 nos dice: “Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”. En vista de esto, el hecho de que Jesús fue adorado en numerosas ocasiones demuestra que él en efecto es Dios.

Jesús expresó que Él era uno en esencia y naturaleza con Dios “si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais” (Juan 8:19) “el que me ve, ve al que me envió” (Juan 12:45).

“El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. (Juan 15:23) “para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. (Juan 5:23)

Jesucristo es igual a Dios. Los que dicen que Jesús estuvo más cerca o en mayor intimidad con Dios que otros, deben considerar Su declaración: “El que no honra al Hijo, no honra al padre que le envió”.

Jesús afirmó tener la potestad para perdonar pecados “Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados”. (Marcos 2:5; Lucas 7:48-50)

Según la ley judía, esto era algo que sólo Dios podía hacer. En Isaías 43:25 se limita esta libertad únicamente a Dios. Los escribas preguntaron:

“¿Por qué habla este así? Blasfemia dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?” (Marcos 2:7).

De inmediato Jesús preguntó qué sería más fácil: “¿decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?”.

Jesús no quiere decir que perdonar los pecados sea más fácil que hacer caminar a un paralítico. Si solamente dijere “Tus pecados te son perdonados”, sus oyentes no podrían comprobar si sus palabras se habían cumplido pero si además dice al paralítico: “Levántate, toma tu lecho y anda”, todos podían comprobar que, efectivamente, tenía el poder para realizar lo que dijo, es decir, perdonar los pecados. Puesto que nadie que no sea Dios puede perdonar pecados, queda demostrado categóricamente que, al Cristo perdonar pecados, Él es Dios.

Jesús afirmó en su juicio que era Dios: Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti? Más él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte” (Mar 14:60-64)

Un análisis de este testimonio de Cristo demuestra que Él afirmó ser:

1. El Hijo del Bendito (Dios)

2. El que se ha de sentar a la diestra del poder; y

3. El Hijo del Hombre que vendrá en las nubes del cielo Está claro, que este es el testimonio que Jesús quiso dar acerca de Sí mismo.

También vemos que los judíos comprendieron que Él, mediante su respuesta, estaba afirmando que era Dios. Entonces quedan dos alternativas que enfrentar: o sus afirmaciones fueron una blasfemia, o Él era Dios.

El juicio de Jesús no fue por sus acciones sino por su identidad El cargo criminal que se hizo contra Cristo, la confesión o testimonio que se dio en presencia del tribunal, en el cual se basó este para declararlo culpable, el interrogatorio que le hizo el gobernador romano, y la inscripción que le colocaron sobre la cruz en el momento de crucificarlo, todo ello se relaciona con un asunto de la real identidad y dignidad de Cristo:

¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo?

EN LA MAYORÍA DE LOS JUICIOS, A LA GENTE SE LA JUZGA POR LO QUE HA HECHO; PERO ESTO NO OCURRIÓ EN EL CASO DE CRISTO. JESÚS FUE JUZGADO POR QUIEN ERA EL JUICIO DE JESÚS DEBIERA SER SUFICIENTE PARA DEMOSTRAR CONVINCENTEMENTE QUE ÉL CONFESÓ SU DIVINIDAD. SUS JUECES ATESTIGUAN SOBRE ESO. ASIMISMO, EL DÍA DE SU CRUCIFIXIÓN, SUS ENEMIGOS RECONOCIERON QUE ÉL HABÍA AFIRMADO QUE ERA DIOS VENIDO EN CARNE (Mateo 27:41-43).

¿Es Jesús verdaderamente Dios?

Bueno, si te pones a pensarlo solo se puede llegar a tres conclusiones. Verás, Jesús proclamó ser Dios. Dijo cosas como: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al padre sino por mí”(Juan 14:6).

Dijo ser Dios en muchas ocasiones. Ahora, eso puede significar que:

1. Era quien dijo ser.

2. Es el mejor mentiroso de la historia.

3. Estaba loco y era un lunático que pensaba ser cualquier cosa. Mira, uno no puede pensar que Jesús fue simplemente un buen hombre.

Tengo amigos que suelen decir, “Creo que Jesús fue un buen hombre” Pero seamos honestos, el ser un buen hombre no le da el derecho de decir que era Dios. Por ejemplo, si yo me presento y le digo: “Yo soy Juan Pérez y soy un buen maestro y un buen esposo.” Tal vez digas, “Sí, está bien, yo te creo”. Pero si yo te digo: “Me llamo Juan Pérez y soy Dios y el único camino al cielo”. En este caso tienes que tomar una decisión.

No puedes decir que soy una buena persona porque si lo fuera, no haría tales declaraciones. Tienes dos opciones: o afirmar que yo soy quien digo ser, o desmentir lo que digo y decir que estoy completamente loco.

Jesucristo no esperaba que la gente le creyera solo por sus palabras. Él dijo algo así: “Yo les demostraré que realmente soy Dios. Voy a dejar que la gente me mate en una cruz y que me sepulten. Estaré muerto por tres días y luego volveré a la vida”.

Y por supuesto, este ha sido el evento que ha cambiado la historia del mundo. La resurrección de Cristo Jesús. Tanto los creyentes como los no creyentes nos referimos a Él cada vez que nombramos una fecha, ya que decimos “AC o DC.” ¿Cuál es el punto de referencia? Jesucristo.

Este es el evento que partió la historia en dos partes al probar ser quien dijo ser: Dios.

Es de suma importancia el que entendamos esta doctrina pues es en Cristo en quien tenemos que poner nuestra fe y si el Cristo el cual nosotros pretendemos adorar con nuestra mente y nuestro entendimiento no es el Cristo el cual declara la Biblia, estamos perdidos y no existe posibilidad de salvación alguna para nosotros. Aún más, la Biblia nos llama a adorar a Jesucristo como se adora al Padre, y si Cristo no es Dios y si no lo creemos de esa manera y lo creemos de alguna otra manera o forma que haya sido producida por nuestro intelecto o alguna falsa doctrina inventada por los hombres, entonces nuestro Jesucristo no pasará a ser otra cosa cualquiera menos el verdadero Jesucristo de la Biblia.

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