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Reflexiones Diarias – La Cuestión 7

Para reflexionar

Cuestión 7 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1).



Una de las historias más fascinantes escritas en años recientes tiene el título “Cuestión 7.” Cuenta la experiencia de un predicador, su hijo y una elección que él fue forzado a hacer. El joven era un pianista notable. El gobierno opresor de su país quería realizar una propaganda. Él fue invitado para una presentación en una reunión. El padre dijo al hijo que no gustaría que él participase aconsejándolo a no tocar en aquel día. El gobierno envió al joven un cuestionario que él empezó a rellenar. En el día de la reunión el pianista compareció.

Antes de ascender a la escena para la presentación, el joven oyó al locutor hablando al microfono:Nosotros somos benevolentes para con la iglesia. Nuestro prójimo participante es prueba de eso.” El joven se recordó del cuadro predicado en la pared de su casa que decía: “Sê fiel hasta la muerte y te daré a corona de la vida.” Él no podía continuar. Quebró un vidrio y cortó su mano quedándose, así, impedido de tocar. Luego a continuación él se fugó, atravesando la frontera oeste de Alemania. Cuando el padre supe de su fuga, fue hasta el cuarto del hijo. Sobre su escritorio estaba el cuestionario social que recibiera para rellenar. La cuestión número siete preguntaba: “¿Que persona ha sido la mayor influencia en su vida?” En letras mayúsculas estaba escrita la respuesta: “Mi padre.

¿Cual es el valor e importancia de nuestra vida para nuestros hijos, padres, parientes y amigosí ¿Como nuestras actitudes han sido vistas por aquéllos qué nos conocen? ¿Hemos sido capaces de influenciar positivamente a las personas con quienes vivimos diariamente o nuestro procedimiento sirve apenas de escándalo y desagrado a los qué están más próximos .

Como hijos de Dios debemos cuidar para que nuestra boca tenga siempre una palabra bendita, que nuestros pies dejen siempre marcas de amor y nuestras manos sean instrumentos usados para erguir a los desanimados y jamás hacerlos caer aún más. Nuestra vida necesita transmitir el brillo del Señor y alumbrar aquéllos que están envueltos en tiniebla y destrucción.

Si sus amigos tuviesen que rellenar aquél mismo formulario, ¿podrían recordar de usted en la “cuestión 7

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