Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.2 Timoteo 3:12.


No temáis a los que matan el cuerpo,y después nada más pueden hacer.Lucas 12:4.

 

Perpetua (siglo II)

Perpetua tenía 22 años de edad. Su madre era cristiana y su padre pagano. Habitaba en Cartago, ciudad de Tunisia. Tenía un hijo de meses cuando fue detenida por orden del emperador Séptimo Severo, porque era cristiana.

Su anciano padre, quien la amaba mucho, en cuanto lo supo vino a suplicarle que renunciara a su fe. Mas Perpetua se negó. Trataron de hacerla ceder concediéndole algunos favores: le aliviaron sus tormentos y le trajeron a su hijo. En vísperas del proceso, su padre volvió a visitarla, diciéndole: -Hija mía, ten piedad de mis cabellos blancos. No me expongas al dolor y a la vergüenza de verte morir en un anfiteatro. Se echó a los pies de su hija y lloró.

En el momento del interrogatorio, cuando la sala de audiencia estaba llena, el padre corrió hacia la acusada llevando a su pequeño niño en los brazos. Le suplicó renegar de su fe. El mismo juez le dijo: -Ten piedad de tu padre y de tu hijo. Ofrece un sacrificio al emperador. -No puedo porque soy cristiana: -¿Eres cristiana? -Sí, lo soy. Perpetua fue condenada a ser echada a las fieras del circo el día en que el emperador daría una fiesta. Ese día no tardó en llegar. Perpetua fue llevada al suplicio con otros mártires. Antes de morir se abrazaron pronto estarían con Jesús.

2 COMENTARIOS

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí