18. Piénsalo dos veces si no han salido pacíficamente de relaciones anteriores. Muchos disfrutan las peleas.

Destruirán cualquier cosa que no pueden poseer o controlar. La paz los aburre. El silencio les da náuceas. La guerra es su combustible. Hablarán cualquier  palabra necesaria para encontrar las fronteras y límites a su alrededor. Será imposible tener un matrimonio agradable con ellos.

19. Piénsalo dos veces si sus padres sienten desprecio por tí o por tu misión en la vida.

La línea de sangre es más poderosa de lo que se puede imaginar. Es algo espiritual. Es una conexión espiritual. Dios mismo lo diseñó. Así que, puedes casarte con un rebelde que aún desprecia a sus padres… pero cuando venga la crisis, el regresará a su línea de sangre para buscar seguridad. Si te casas con alguien cuyos padres te miran condescendientemente por tu falta de educación, clase social o finanzas, recuerda que ellos serán los terceros, siempre hablando al corazón de tu compañero.