20. Piénsalo dos veces si se rehúsan a sentarse consistentemente bajo el mentorado de un líder espiritual.

Los cambios no ocurrirán sin pasar a través de mentores dignos o de un dolor fuera de lo común. La falta de disposición de sentarse bajo la guía de un hombre probado de Dios es una devastadora revelación de fracaso potencial.

21. Piénsalo dos veces si los problemas sin importancia desatan montañas de enojo en ellos.

Nunca lo olvidaré mientras viva. Me encontraba sentado con muchos otros en un hermoso restaurante; el camarero olvidó traer limón para el vaso de agua de una mujer con la que yo estaba saliendo. Ella estaba furiosa. De hecho no solamente miró enojada al camarero, sino que decidió que su incompetencia se convirtiera en el enfoque de la conversación de la noche. Ella no podía diferenciar entre las cosas que eran importantes y las que no.

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí