“CUANDO NO ENTENDEMOS LO QUE SUCEDE

  

Necesitar una palabra de aliento en el momento preciso, callar cuando se tiene que callar; hablar cuando debemos o simplemente esperar…¿Es fácil?  ¿Es necesario vivir sin entender lo que sucede en nuestras vidas y seguir el rumbo que nos ha tocado vivir…?   Esperando solo en Su Majestuosa voluntad.

 

Podemos tener tantas preguntas sin contestar, interrogantes, y de seguro veremos el silencio” en nuestras vida que de seguro nonos agrada.  Pero si cada una de las cosas que vemos, sentimos, escuchamos, y “no escuchamos” tambalean nuestras vidas hasta el punto de quitarnos la paz, debemos de meditar mejor en donde estamos simentados.

 

Nuestra simiente debe haber sido sembrada por aquel labrador que sembró la buena semilla de fe y esperanza, amor, confianza, templanza, mansedumbre. Que nunca jamás llegue duda alguna, aunque llegue la tempestad, la adversidad, la prueba, la laguna y la oscuridad, el valle de sombra de muerte. La soledad llega en muchos momentos de la vida y llegará el momento en que entedemos que sucede; pero no es preciso que entendamos, solo es necesario saber que El está a nuestro lado y nos ama como nadie nos ha amado.  Si tú no le abandonas, El no te abandonará jamás.

 

“Nosotros le amamos a El, porque El nos amó primero”  1 Juan 4.19