Después que (los hombres) perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza… Por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.  Efesios 4:19; 5:6.


Desastres ecológicos el Devocional Diario

Raramente pasa una semana sin que los medios de comunicación tengan que dar la noticia de un desastre ecológico.  Cada día nuestro planeta se vuelve menos hospitalario, porque los seres humanos lo envenenan lentamente con los desechos industriales que contaminan el agua y el aire.  He aquí algunos ejemplos:

– El 3 de diciembre de 1984, en Bhopal (India), murieron miles de personas a causa del escape de un gas tóxico:

– El 26 de abril de 1986 una central nuclear hizo explosión en Chernobyl (Rusia).  Hubo numerosos muertos y una inmensa nube radioactiva contaminó a toda Europa:

– El 1 de noviembre de 1986, a causa de un incendio en los laboratorios Sandoz en Basilea (Suiza), toneladas de pesticidas fueron derramadas en el río Rin.

Pero existe un ensuciamiento peor, del cual pocos hablan.  Pienso en uno de carácter moral, debido a la consecuencia directa del pecado.  Todos estamos contaminados por el pecado.  Desde nuestro nacimiento tenemos en nosotros el pecado original, y en el curso de nuestra vida cometemos innumerables faltas.  Sólo hay una solución a este problema: es necesario que esos pecados sean expiados ante Dios para que él pueda perdonarlos.  Y para que esto fuera posible, Jesús tuvo que tomar forma de hombre, y como tal cargar con “la paga del pecado”, muriendo en la cruz (Romanos 6:23).