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Debajo De las Alas De Dios

“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro” (Salmos 91:4).

“Debajo de Sus alas, debajo de Sus alas, Quien de Suyo amor puede dividir?
Para siempre, las luchas que han de venir.”

Muchas luchas podemos haber enfrentado en cada año de nuestras vidas. Muchas otras, ciertamente, aún tendremos de enfrentar.¿Por qué aún no sucumbimosí ¿Por qué no desfallecemosí ¿Por qué continuamos firmes y confiantes en la victoria?

Por más que las luchas nos sobrevengan, por más que derrotas pasajeras nos hayan hecho estremecer, por más que hayamos quedado intentados a desistir, mantuvimos la fe.

¡Perseveramos! En los momentos de mayor aflicción percibimos las alas del Señor envolviéndonos, abrigándonos, nos protegiendo. Estaba allí, a nuestro lado, susurrando en nuestros oídos espirituales: “No tengas miedo, estoy a tu lado. Resiste. ¡Nada podrá evitar tu victoria!

Nada en este mundo podrá estremecer nuestra firmeza o callar nuestra esperanza, si estamos abrigados bajo las alas del Altisimo. Él nos protege, nos estimula, nos alienta en la adversidad. Su fuerza nos impulsa a luchar y vencer las batallas. Confiamos en él y eso es lo bastante para reanimarnos en cualquier situación.

La certeza de estar bajo los atenciones de nuestro Dios garantiza nuestra alegría, llena nuestra alma de regocijo, nos capacita a brillar delante de crisis y tormentas. Su presencia llena nuestras lámparas espirituales con el combustible de la fe. Las tiniebla son disipadas, las tentaciones son postas a correr, las dudas son ignoradas y nuestros ojos no se desvían de la bandera de nuestras conquistas: el Señor Jesus Cristo.

La paz siempre reina en nuestros corazones cuando estamos debajo de las alas del Señor.

  • ROBERTO TIERRADENTRO ARRIGUI dice:

    ME PARECE MUY IMPORTANTE QUE EN ESTE PAGINA SE INCLUYAN TEMAS TAN NECESARIOS PARA EL CRECIMIENTO PERSONAL COMO ESPIRITUAL ESPERO NOTICIAS MUY PRONTO ROBERT.

  • Hermoso es ver la mano de Dios actuando a cada instante aunque tengas pruebas
    siempre Dios te va a refugiar bajo la sombra de sus alas.
    Dios les bendiga grandemente.
    Isabel Torres
    Guayaquil-Ecuador