El Devocional Diario “Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad y se os abrirá” Mateo 7.7

Este pasaje bíblico está escrito para toda aquella persona que se siente encerrada en sí mismo y sobrecargado. Desde aquella época había necesidad espiritual, por eso, el Maestro citaba: “Venid a mi todos los que están trabajados y cargados, y yo los haré descansar” (Mateo 11.28). Jesús estaba consciente de tú necesidad; ya él conocía lo agotador que era sentir el peso y la carga que sientes hoy. Sal del encierro, del agotamiento mental, espiritual, cansancio físico, emocional, y descansa en la paz que Dios da.

El provee y sella con sus palabras: “pide”, “busca” “llama” ¿Porqué? La respuesta es la siguiente: él te dará, y hallarás, y cuando llames, él te abrirá. La seguridad estriba en que te mantendrá en línea directa, con paso firme, sin titubear, sin tambalearte en tus decisiones, sin mirar atrás, sabiendo que vas a puerto seguro. Allí donde hubo muerte, donde ofreció su vida, pero también resucitó, dando a entender que si te sientes muerto, física, mentalmente, emocionalmente, también hay una “resurrección” de plena salud, de alegría, de paz; ¡ de nueva vida para ti!.

Podemos mantenernos en la armonía que deseamos, sin ansiedad, u opresión, aunque venga la tormenta, pero estamos en las manos de Dios, quien todo lo puede, nos justifica, nos da de su gracia, poder, fuerzas para seguir adelante, si buscamos primeramente el reino de Dios y su justicia, todas las demás cosas nos serán añadidas (Mateo 6.33).

Oración: Dios de infinita misericordia, te pedimos nos llenes de tu gracia divina, seas nuestra roca, nuestra salvación, sé tú nuestro refugio, nuestra fortaleza en medio del quebranto. Gracias porque sabemos que todo lo que te pedimos lo recibimos en el nombre de Jesús, Amen.