Estudios Bíblicos Cristianos – Ustedes son incapaces de servir al Señor
Josué 24:18-20 (Nueva Versión Internacional)

“El Señor expulsó a todas las que vivían en este país, incluso a los amorreos. Por esa razón, nosotros también serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios. Entonces Josué les dijo: Ustedes son incapaces de servir al Señor, porque él es Dios santo y Dios celoso. No les tolerará sus rebeliones y pecados. Si ustedes lo abandonan y sirven a dioses ajenos, él se les echará encima y les traerá desastre; los destruirá completamente, a pesar de haber sido bueno con ustedes.”

Josué está parado frente al pueblo escogido, casi han logrado cumplir su ilusión, entrarán a la tierra prometida, éstos que le hicieron la vida imposible a Moisés, estaban a punto de obtener los beneficios que no merecían.

Josué vio por años, cuánto sufrimiento le causaron a su guía y ahora, cuando por fin después de más de cuarenta años, ya están a punto de lograrlo, Josué recapacita, se acuerda, los ve y se percata que la rebeldía, la falta de temor, el orgullo, de este remanente logrará su cometido, no le parece que sean dignos de esto, es que Moisés sufrió tanto por ellos y finalmente no está aquí para ver a la nueva generación entrar.
Josué, imagino, tiene sentimientos confusos, este pueblo no era digno, pero Dios da nuevas oportunidades, así que entrarán a la tierra prometida, pero ahora él es el guía, entonces, antes de empezar a caminar en la nueva tierra, sentará las condiciones que serán la base de esta nueva generación: El temor a Dios.

Era necesario hacerles una nueva advertencia, empezar desde el principio, hacerles recordar de dónde el Señor los sacó, reunió a todas las tribus en Siquem y empezó la exhortación, las palabras dura no serían suyas, ¿Acaso a Moisés le hicieron caso? Por eso empezó desde el principio:
Así dice el Señor:

“Yo los saqué a ustedes de Egipto, yo los saqué a ustedes de allí”; “Ustedes fueron testigos de todo lo que hice para salvarlos”; “No fueron ustedes quienes con sus espadas y arcos vencieron a sus enemigos, fui yo que por causa de ustedes los salvé”; “A ustedes les entregué una tierra que no trabajaron y ciudades que no construyeron” Por lo tanto, ahora ustedes entréguense al Señor y sírvanle fielmente. Desháganse de los dioses que sus antepasados adoraron; Sirvan sólo al Señor. Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir; Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.

La reacción del pueblo fue inmediata, por supuesto que ellos también se unirían a la devoción de su líder, claro que si, jamás se les ocurriría adorar a otros dioses, de ninguna manera, Josué tenía razón, así que respondieron:¡Eso no pasará jamás! ¡Nosotros sólo serviremos al Señor!
Las emociones no cuentan para nada, son simple emoción, podían jurar en ese momento que jamás caerían, pero los gritos de promesas mentirosas, las aclamaciones de alabanzas son platillos que hacen ruido, no significan nada para Dios cuando no hay temor, no hay respeto, no hay verdadero amor, no hay obediencia, no hay integridad, no hay más que religión.
“Entonces Josué les dijo: Ustedes son incapaces de servir al Señor, porque él es Dios santo y Dios celoso. No les tolerará sus rebeliones y pecados. Si ustedes lo abandonan y sirven a dioses ajenos, él se les echará encima y les traerá desastre; los destruirá completamente, a pesar de haber sido bueno con ustedes.”

Que incapaces, ineptos y necios nos volvemos cuando perdemos el temor a Dios, el que perdió la vergüenza, el que no se arrepiente, se enterca, endurece más sus sentidos, se empeña en tratar de demostrar decencia, no quiere perder su puesto de honor, lo único que logrará será formar una hueste de futuros burladores de la santidad de Dios.

Somos incapaces de servir a Dios cuando nos olvidamos de tener sumisión a su Palabra, cuando la ignoramos, cuando otras cosas son más prioritarias que escuchar su voz, cuando robamos a Dios, cuando nos justificamos, cuando le echamos la culpa a otros juzgando, cuando no nos congregamos con humildad, cuando no cumplimos las promesas, cuando no haces las pases, cuando miras la paja en los ojos de tu hermano, cuando toleras esos pecados invisibles a los ojos de los demás, pero evidentes a los ojos santos de Dios, cuando no cambias, cuando no quieres hablar de Jesús.
Dios es bueno con nosotros, nos da nuevas oportunidades, Hoy decido eliminar de mi vida mis ídolos inmundos: egoísmo, vanidad, engreimiento y resentimiento, reconozco que son ídolos porque cedo y me inclino delante de ellos cuando me conviene, me avergüenzo por haberles dado el lugar que sólo le pertenece a mi Padre verdadero, él es generoso, humilde, paciente y perdonador, dame de tus virtudes Señor.
La voz de Josué sigue resonando, ¿A quién servirásí Renuncia a tus ídolos, no sirvas a Dios sin temor, recuerda: “No les tolerará sus rebeliones y pecados. Si ustedes lo abandonan y sirven a dioses, él se les echará encima y les traerá desastre; los destruirá completamente, a pesar de haber sido bueno con ustedes.”

Ten temor a Dios, él es Santo.

Por amor a Dios

Martha Bardales

2 COMENTARIOS

  1. ES DE RE BENDICION LEVANTARME , ORAR Y LEER Y APRENDER DE TODO ESTOS VERSICULOS Y COMENTARIOS!!!!!!!LOS RE BENDIGO EN EL NOMBRE DE JESUS!!!!!!!!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduzca su comentario!
Por favor, introduzca su nombre aquí