La Oración : NUESTRAS ORACIONES SUBEN AL CIELO

Cómo funcionan los globos aerostáticosí       ¿Cómo se elevan?
Pues…se les enciende un fuego en la base, que obra para que el aire se aligere y el globo con su canastilla y todo lo demás, se eleve y surque los aires…

E.M Bounds decía:
“Ni erudición, ni pureza de expresión, ni profundidad mental, ni las flores de la elocuencia, ni la simpatía personal, pueden sustituir la falta de fuego del Espíritu. La oración asciende mediante este fuego. Su llama le da alas, energía y aceptación. No hay incienso sin fuego, ni oración sin llama”

La Biblia nos muestra cómo nuestras oraciones se elevan, para llegar al Trono de la Gracia

  • “…eleva, pues, oración tú por el remanente que aún ha quedado…” (Isaías 37:4)
  • “Inclina oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias” (Daniel 19:18)
  • “Suba mi oración delante de ti como el incienso. El don de mis manos como la ofrenda de la tarde” (Salmos 141:2)
  • “El mirándolo fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios” (Hechos 10:4)
  • “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.”(Apocalipsis 5:8)
  • “Otro ángel vino entonces y separó ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos” (Apocalipsis 8:3-4)

Recordemos: Dios oye las oraciones. Nosotros tenemos la oportunidad de elevarlas. Si unimos nuestros esfuerzos en orar, al Poder de Dios en Actuar, ¡Cuánto podremos lograr!

Autor desconocido

  • Excelente! meditación, Señor Jesucristo derrama ese Espiritu de Oracion en nuestros corazones.