estudios-biblicos-sufrir-por-hablar-demasESTUDIOS BIBLICOS – Sufrir por hablar de más

1 Samuel 25:3

Original: Bernardo Stamateas
Adaptación y modificación: Jorge Mendoza L.

David tenía un ejército de seiscientas personas en los tiempos del Rey Saúl. En esa época le toco escapar del rey, porque quería matarle; y acampaba en distintos lugares. En uno de ellos, se aproximaron a un lugar donde también venían unos pastores del grupo de Nabal (que quiere decir estúpido). Nabal era un hombre con mucho dinero y con mucho bienes, descendiente de Caleb, casado con una mujer inteligente y bella llamada Abigail. Parte de los pastores de Nabal acamparon cerca del ejército de David.


Los israelitas tenían por costumbre ayudar a quien acampaba cerca y estaba necesitado; se le daba comida, se le cuidaba, se le proveía de tiendas para que pudiera dormir. Así sucedió en una ocasión, el ejercito de David ayudó a los pastores de Nabal. Pasado un tiempo, el ejército de David se encontraba en una situación difícil y se acercó al campamento de Nabal, y David envió parte de su ejército a decirle a Nabal: “Cuando tus pastores estuvieron cerca de nosotros los tratamos bien, les dimos comida y cuidado, ahora necesitamos, por favor, que hagas lo mismo por nosotros, porque estamos huyendo”. Pero Nabal en lugar de ser hospitalario, a pesar de que sus pastores habían sido tratados bien, habló y se ató con sus palabras al decir:”Quién se cree que es ese tal David, es un esclavo que está escapando”.

David tuvo un ataque de enojo incontrolado, cuando se enteró de lo dicho por Nabal, y levantando al ejército exclamó: “Vamos a cortarlo en pedazos a Nabal”. Uno de los pastores se enteró de que David venía a matar a Nabal, entonces fue corriendo a la esposa y le advirtió: “David viene muy enojado y va a matar a tu marido”. Abigail rápidamente tomó toda la comida que pudo, se acercó a David por otro camino, le dio la comida y le pidió por favor que no le hiciera nada a Nabal: “Cómo vas a derramar sangre, estás actuando mal porque este hombre es un necio y no puedes rebajarte a su altura”. David recapacitó, y pensó: “Menos mal que esta mujer me habló, cómo voy a rebajarme a la altura de este tonto”. Salomón dice que si respondes al necio con su necedad, eres tan necio como él.


Más tarde, ese mismo día, Nabal estaba borracho y Abigail le contó lo sucedido de cómo le había salvado la vida. A Nabal le dio un paro cardíaco y murió. Tiempo después David se casó con Abigail.

Gracias a esta mujer se evitó una masacre.

La mala confesión siempre trae sufrimiento.

Siempre que mencionamos el sufrimiento pensamos en el ámbito físico, pero  hoy quiero mencionarles acerca del sufrimiento emocional y social, que puede traer nuestra manera de hablar. Gran parte del sufrimiento que tenemos se debe a lo que decimos.

¿Por qué estoy solita? Por la boca que tienes.
¿Por qué no puedo formar pareja? Por la boca que tienes.
¿Por qué me abandonó mi marido? Por la boca que tienes.
¿Por qué me hacen a un lado en la Congregación? Por la boca que tienes.
¿Por qué nadie me cree? Por la boca que tienes
¿Por qué mis hijos están lejosí Por la boca que tienes.

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