Reflexiones Cristianas – Deje La Gloria Brillar

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria del Señor ha nacido sobre ti” (Isaías 60:1).

“La gloria de Dios es el hombre viviendo abundantemente y la vida abundante del hombre es la visión de la gloria de Dios.” (Irenaeus)

Muchos cristianos encuentran cansativo pensar en la vida celestial. El mismo pensamiento tienen con respecto a la adoración. Sin embargo, no debía ser de esa forma. No hay nada que pueda producir más gozo y placer de lo que estar en la presencia del Señor. Cada momento en oración es un refrigerio para nuestra alma y un motivo de júbilo para nuestros corazones. La oración nos fortalece, nos anima, nos hace recobrar las fuerzas espirituales. Cuando gastamos un poco de nuestro tiempo delante de Dios, adorándolo y glorificando su nombre, nos sentimos fortalecidos y somos capaces de enfrentar, con mucho más coraje y osadía, los problemas que puedan surgir en frente de nosotros.

El verdadero cristiano necesita vivir abundantemente. Y para que eso acontezca, no puede se alejar de la presencia del Señor. De esta forma él logra victorias en sus luchas,relumbra en su testimonio, brilla y alumbra los ambientes por donde pasa. La gloria del Señor está presente en todo lo que el que hace. Él no se desvía del camino porque sus ojos espirituales están dirigidos a Dios y es el Señor quien lo hace caminar con firmeza y seguridad.

Como dice un antiguo cántico joven: “Deje la gloria de Dios brillar, deje la gloria de Dios brillar, Deje la gloria de Dios brillar, deje la gloria de Dios brillar; Deje la gloria de Dios brillar, Deje la gloria en su rostro brillar; Deje la gloria de Dios brillar en su rostro, deje la gloria de Dios brillar.”

¿Cree usted qué orar y adorar al Señor es aburrido? ¿Usted ha actuado con indiferencia cuando sus hermanos se reunen para buscar la presencia del Señor? Quizá sea exactamente eso que esté faltando para que usted sea feliz y tenga una vida victoriosa. A dado tiempo para dejar la gloria de Dios brillar en su rostro.