Como Entablar buenas amistades

“…EL AMOR NO BUSCA LO SUYO…” (1 Corintios 13:5)

¿Recuerdas el hermano mayor de la parábola del Hijo Pródigo? Quería los privilegios de ser hijo sin las obligaciones de ser hermano. Al no celebrar el regreso de su hermano, sacrificó su felicidad. Aunque se diga lo contrario, el ser crítico contra otros no te ayuda a sentirte mejor, sino que te pone más triste y no resuelve ningún problema. La Biblia dice: “…Los dichos suaves… [son]… medicina para los huesos” (Proverbios 16:24).

Si te importan más tus opiniones que tus amigos, defenderás tu punto de vista pero perderás a tus amigos. Cuando surjan los conflictos, da un paso atrás y considera lo que de verdad vale la pena. Concédeles a los demás el beneficio de la duda. Cuando trates contigo mismo, usa la cabeza, cuando lo hagas con los demás, usa el corazón y aprende a ser flexible.

Dijo Thomas Jefferson: “En cuestión de principios, soy inamovible, pero en asuntos de gusto, voy con la corriente.” No hagas un mundo de las cosas pequeñas y deja de luchar por aquello que en el fondo no tiene mucha importancia. Sé transigente con los demás como Dios lo es contigo. El amor maduro permite a alguien que ha fallado salir de la situación con su integridad intacta.

Una vez que hayas expuesto tu punto de vista, hazte a un lado. Siempre habrá desacuerdos en la vida, y éstos o bien te provocarán úlceras o te harán más sabio –tú eliges. No reacciones de manera exagerada. Cuando surja el conflicto, aprende de él. Si quieres entablar buenas amistades, vive por la máxima bíblica: “…El amor no busca lo suyo…” (1 Corintios 13:5).