Los Cristianos y el gran salto

“SUBIRÁ EL QUE ABRE CAMINOS DELANTE DE [TI]” (Miqueas 2:13)

¿Estás pensando: ‘A menos que pase algo extraordinario que dé un giro a esta situación, no voy a poder superarla’? Hay que entender dos cosas: Primero, tu problema no es más que una oportunidad para que Dios intervenga a tu favor. Experimentarás la verdad de estas palabras:

“Subirá el que abre caminos delante de ellos; abrirán camino, pasarán la puerta y saldrán por ella. ¡Su rey pasará delante de ellos, y el Señor a su cabeza!” (Miqueas 2:13).

Por la gracia de Dios, podrás prevalecer sobre tus circunstancias. Podrás elevarte por encima de la mentalidad de desánimo y derrota que dice: ‘Las cosas no van a mejorar.’ Quizás digas: ‘Lo intenté de tal manera y fallé’. Pues borra esa estrategia de la lista sabiendo que ya no funciona. Alégrate, ¡Dios conoce el camino y va delante de ti!

Segundo, antes de experimentar ese cambio decisivo, normalmente habrá agitación. Chuck Jaeger, el héroe de la Segunda Guerra Mundial que superó la barrera del sonido, se rompió unas costillas en un accidente de equitación, el día antes de pilotar su avión para intentar hacer esa hazaña que nadie había conseguido hasta el momento. Sus amigos le dijeron: ‘No lo hagas, estás muy adolorido.’ Sus temores le susurraban también: ‘Nadie lo ha hecho antes, tú tampoco podrás.’ Cuando el avión alcanzó las 700 millas por hora, comenzó a zarandearse con fuerza. Pero de repente entró en lo que el piloto describió como una “gran calma”. Así es cuando estás a punto de vivir ese cambio significativo. Cuando todo lo que te rodea comienza a sacudirse y tu grado de temor se incrementa, no es que te vayas a chocar contra el suelo y quemarte, sino que estás a punto de dar un gran salto.