Reflexión Cristiana – Preocupación Innecesaria

“y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).

Dr. Peter Marshall, cuando era capellán del Senado de los Estados Unidos, una vez abrió la sesión del Senado con esta oración: “ayudenos a hacer lo mejor hoy, de forma que no pidamos un préstamo de las dificultades de mañana. Salvenos del pecado de la preocupación, para que no nos surjan úlceras como señal de nuestra falta de fe.”

Muchas veces dejamos de disfrutar momentos de placer y felicidad, por el hecho de que estamos preocupados con luchas que solo enfrentaremos en el porvenir. Y ¿donde está nuestra confianza en el Dios a quién servimosí ¿Por qué dudamos de la promesa de que siempre nos dará la victoria? ¿Por qué ignorar el hecho de que Él está y siempre estará a nuestro lado?

Es preciso que estemos listos para vivir el hoy. Mañana será un nuevo día. Muchas cosas pueden acontecer hasta allí y hasta nada acontecer. La preocupación anticipada a causa de las dificultades apaga nuestra sonrisa, empaña nuestro brillo, encubre nuestra esperanza, agravia nuestra fe. Yo no puedo estar preocupado con el mañana por qué creo en mi Señor, porque amo a mi Salvador, porque lo he llevado en el corazón.

La preocupación desorbitada e innecesaria con el día de mañana tira nuestra paz, hiere nuestra alma,nos aparta de la presencia de Dios. Al caminar al lado del Señor, la preocupación se va y lleva consigo la duda y la incredulidad. Sabemos que ninguna lucha nos quitará la victoria, ni hoy, ni mañana  ni cualquiera otro día.

Vivamos abundantemente el ahora. Dejemos todo lo de más para después. No estemos ansiosos con los problemas que aún no llegaron. Es posible que nunca lleguen. Y, si llegan, enfrentemolos en la fuerza del Señor. Estará con nosotros, peleará con nosotros, y juntos nos alegraremos por la victoria.