Reflexiones – Más Obscuridad En Una Noche Sin Estrellas

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es;las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

“Retribuir violencia con violencia apenas multiplica la violencia, añadiendo una obscuridad más profunda a una noche ya destituida de estrellas. La obscuridad no puede expulsar la obscuridad; solo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar el odio; solo el amor puede hacer eso.” (Martín Luther King Jr)

La grande transformación operada por el Espíritu del Señor en nuestras vidas consiste exactamente en tornarnos diferentes de lo que solíamos ser antes de conocer a Jesús. De nada serviría  abrir el corazón para Jesús y continuar amando el mundo, desairando los perdidos, odiando a los que nos hacen mal. Eso ya hacíamos en el pasado. La verdadera conversión es demostrada desde el momento en el que dejamos de odiar y pasamos a amar; en que dejamos de murmurar y pasamos a glorificar a Dios; en que dejamos de dudar y pasamos a creer completamente; en que dejamos las tiniebla y pasamos a vivir en la luz y a alumbrar; en que abandonamos la lista de los perdidos y pasamos a estar inscritos en el libro de los salvos.

Si actuamos según y conforme a los incrédulos, nada más somos que incrédulos. Si hablamos mal de las otras personas,continuamos siendo murmuradores y mundanos. Si nuestros amigos y parientes siempre nos encuentran de malhumor, la alegría del Señor aún no nos fortaleció. Si nuestras actitudes aún son tenebrosas, la Luz del mundo aún no está brillando en nuestras vidas. Podemos hasta decir que “el Señor es nuestro pastor”, pero, no pasamos de ovejas descarriadas que no saben para donde están yendo.

Yo no quiero ensombrecer aún más una noche sin estrellas, no quiero llenar aún más de dudas un corazón ya incrédulo, no quiero servir de maldición para mis amigos y sí, de un ejemplo que debe ser imitado. Quiero ser una bendición… ¿y usted?