La Fe en AccionLa Fe – Pon tu fe en acción. Cuarta parte

“…TU FE TE HA SANADO” (Lucas 17:19 NVI)

Meditemos de nuevo sobre los diez leprosos que sanó Jesús. En la última etapa de la enfermedad de la lepra, la carne se caía de los cuerpos, literalmente. Notemos que Jesús no les impone manos ni ora por ellos. Ni siquiera les habló de la lepra. Lo que hizo fue ordenarles que fueran y se presentaran al sacerdote. ¡Qué extraño! A algunos hasta nos parecerá ridículo. Pero antes de que Dios haga el milagro, a veces te pedirá que “hagas el ridículo”. En efecto, cuando te pida hacer algo, tal vez parezca que eso no tiene ninguna relación con lo que has estado orando. Cuando ocurra, tendrás que decidirte: o dudar de Él o bien obedecerlo. En lugar de debatir el asunto continuamente, ¡haz lo que te pide! A veces Dios te dará una “palabra”, y aunque parezca que la misma no está dando resultado, en realidad sí que está surtiendo efecto.

La fe que responde a Dios no necesita explicaciones. “…Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios” (Lucas 17:14). Destaquemos las palabras “mientras iban”. La Biblia dice: “Por el Señor son ordenados los pasos del hombre y Él aprueba su camino” (Salmo 37:23). Cuando Dios te diga algo, ponte en acción. Imagínate lo siguiente: mientras los leprosos caminaban los dedos de los pies les crecían. Mientras iban en obediencia a su Palabra, los muñones crecían y les salían los dedos de las manos. No te detengas, sigue caminando, porque “…el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6). Levántate y declara en fe: ‘Me recuperaré.’